Él ha sido ignorado en por lo menos dos ocasiones, pero para fortuna de algunos y tal vez para desgracia de otros, Tom Brady se pone a la altura de los mejores mariscales de campo en la historia de la NFL: Joe Montana y Terry Bradshaw.

Además, participó en su sexto partido de Super Bowl; sí, es el único quarterback con dicho número de participaciones. En tanto, Bill Belichick empató el récord de Chuck Noll, al coronarse por cuarta ocasión. Esta vez su equipo se impuso 28 -24 a Seahawks. Cuando todo estaba determinado para que Seattle se coronara (estaban a media yarda del título), sus coaches decidieron que lo mejor era lanzar en vez de ir por tierra (por 47.5 centímetros), luego ya se sabe lo demás, la intercepción de Malcolm Butler y todo terminó.

Brady no sólo se puso al nivel que tiene Montana, quien ostentaba una marca de 11 pases para TD; Tom lanzó cuatro pases para anotación que lo llevaron a imponer un récord de 13 pases para touchdown en el SB y así coronar el cuarto título de la franquicia.

El líder de Patriots se puso la meta de ser como Joe, pues fue su inspiración cuando era niño, y esa fue la justificación para declinar en otras disciplinas.

Brady iba los fines de semana en que San Francisco jugaba como local en el Candlestick Park, para apoyar a su equipo y admirar al jugador que usaba el número 16: Joe Montana, él acudía con su familia que poseía boletos para toda la temporada.

En su etapa colegial no era tomado en cuenta y un día decidió decirle al entrenador que dejaba todo, pues era el séptimo mariscal del equipo. Después meditó sus palabras y optó por trabajar, por realizar un esfuerzo extra, empezar desde muy temprano y quedarse después de los entrenamientos, porque si algo tiene muy claro es que no sabe cuándo será su última oportunidad, él quería ser como Montana. Hace unos días al respecto de la participación de su sexto Super Bowl, Brady indicó: Tengo que trabajar al máximo mis capacidades . Él siempre está preparado para todo.

El duelo contra Seattle, hasta la primera mitad, permaneció empatado, pero su precisión y conocer las capacidades de cada uno de los elementos de Patriots le permitió a Brady concretar dos pases para anotación, uno para Danny Amendola y el segundo, para Julian Edelman en el último cuarto. Tom fue efectivo en 37 de 50 pases, colaboró con 382 yardas y lo interceptaron en dos ocasiones, lo que generó polémica por su designación como el MVP (el más valioso del partido).

El no ser seleccionado hasta la sexta ronda del draft 2000 y tener participación con New England hasta su segundo año en el equipo son cosas que le quedan como anécdota, pues tras liderar a Pats en la segunda fecha de la temporada del 2001, nada fue igual.

El líder de Seattle, Russell Wilson, declaró que recordaba la forma en que Brady había ganado sus anteriores Supertazones: Ganó partidos increíbles. Remontadas y pases increíbles. Espero que nada de esas cosas increíbles pasen este año . Russell no evitó ver que Brady ganara de una forma distinta a lo increíble y esto fue después de que Malcolm Butler le interceptara uno de sus pases que le pudo dar el bicampeonato a Seahawks, pero el destino a Tom no lo dejaría esperando por tercera ocasión. (Con información de Yesme Cortés)