Torreón, Coahuila.-Las emociones y sentimientos cambiaban en su ser de un momento a otro. Las sonrisas y la seguridad en su mirada de pronto, abruptamente, se transformaron por el rictus tenso, que reflejaba los nervios, el respeto por su rival. Benjamín Galindo, entrenador de Santos, fue el fiel reflejo de lo que se vive en un equipo horas antes de una final, de un duelo por el campeonato.

Galindo mostró primero su lado lleno de optimismo, de confianza en lo que su equipo ha venido haciendo en el semestre y que le permite pensar que la final de mañana será la buena .

Me lo hace pensar muchas cosas. Primero el deseo de mi equipo de tener esta gran posibilidad ante nuestra gente. Vamos a tener un partido complicado, sabemos que tenemos todo para campeonar, de nosotros depende , dijo en primera instancia un convencido Benjamín.

Pero muy pronto el Maestro cambió su discurso, recordó que enfrente, Víctor Manuel Vucetich, entrenador de Monterrey, jamás ha perdido una final, y, de paso, aceptó que los rayados también tienen un plantel que les puede permitir soñar con el título.

Nada es seguro. No me siento así. Sé que para ganarlo tenemos un equipo muy fuerte enfrente, pero nosotros tenemos lo nuestro y tenemos que hacer bien el trabajo .

Si bien el estratega santista llega a esta final con dos finales de Liga perdidas (una con Cruz Azul y otra con Santos), descartó que mañana ante Monterrey pudiera quedar marcada su carrera sea el que sea el resultado final.

Mi carrera no acaba ni inicia aquí. A lo que uno aspira es a tener logros, dejar huella en los equipos que militas. Me siento contento y voy a tratar de ganar mi primer título aquí .

Finalmente, luego de haber hecho un gran juego en el primer partido el pasado miércoles, Benjamín explicó que para el duelo definitivo la intensidad no debe de cambiar. Estamos en nuestra casa, tenemos que salir a proponer, salir a buscar. Nuestro pensamiento es que tenemos 90 minutos para ganar el partido, ya sea desde el minuto uno o en el último, este equipo es muy fuerte jugando en casa y tenemos que echar mano de ello .