Creo que eso nunca pasará , fueron las palabras de Robert Fernández, secretario técnico de Barcelona, sobre el interés de Paris Saint-Germain de pagar la cláusula de rescisión del contrato de Neymar.

El argumento era que nadie estaría dispuesto a desembolsar 222 millones de euros, que significaban 10 millones más de lo que el club gastó en fichajes las dos temporadas atrás.

París pagó la cláusula y el tridente conformado por Messi, Luis Suárez y Neymar se terminaba. Comenzaron a brotar las fallas en la política de fichajes del equipo catalán.

En las últimas seis temporadas, Barcelona gastó 321.7 millones de euros en mediocampistas, laterales, defensas centrales y en recuperar a canteranos a los que le dieron salida para tener mayor actividad en el plantel, que el final de la temporada pasada, lucía como poderoso, donde los refuerzos estaban destinados a la banca, a convertirse en suplentes del mejor ataque en la historia del equipo.

El equipo no necesita fichajes por este resultado, los necesita porque hay que renovarse , expresó Sergio Busquets después de la derrota 3-1 ante Real Madrid en el partido de ida de la Supercopa de España.

La gerencia deportiva de Barcelona no encuentra al sustituto de Carles Puyol, Dani Alves, Xavi Hernández y, por supuesto, ningún canterano le ha hecho sombra a Lionel Messi, el símbolo máximo de La Masia.

Con el fichaje de Paulinho por 40 millones de euros el cuarto fichaje más costoso del club , Barcelona ya gastó 146 millones de euros en encontrar al heredero de Xavi. En los últimos seis años, cinco mediocampistas llegaron al equipo, pero de ellos sólo Ivan Rakitic se ha ganado el puesto titular; paradójicamente, ha sido el menos costoso, unos 18 millones de euros pagaron a Sevilla hace tres temporadas.

Alex Song (19 millones), Cesc Fábregas (34), André Gomes (35) y ahora Paulinho completan los fichajes en el medio campo. La dupla de Busquets-Iniesta se mantiene desde la primera campaña de Pep Guardiola al frente del equipo, en el ciclo 2008-2009.

La salida de Dani Alves hace dos temporadas sin costo, resultó no sólo una mala decisión deportiva, también financiera. El club desembolsó 82 millones en laterales en los últimos seis años, pensando en el cambio generacional en la posición con el declive natural del defensa brasileño, y una vez que Alves salió, se convirtió en una posición huérfana.

Nelson Semedo es la última incorporación (30.5 millones de euros), aunque también han pasado Lucas Digne, Aleix Vidal y Douglas. La posición de defensa central también representó problemas, ya que los 64 millones invertidos apenas han servido para que Samuel Umtiti haya ganado la titularidad a media temporada 2016-2017.

Jeremy Mathieu y Thomas Vermaelen ya dejaron el club, con poca participación y con la carta de libertad, por lo que Barcelona no recuperó la inversión.

Los canteranos, ?el otro fracaso

La política deportiva del club apostó por la cesión de canteranos para consolidarse y obtener experiencia, ante las pocas oportunidades que recibían en el primer equipo.

En cinco años, 14 futbolistas formados en La Masia salieron del club; algunos como Cristian Tello, Sergi Samper, Martín Montoya, Gerard Deulofeu y Bojan regresaron y salieron del equipo en más de una ocasión.

Eso provocó que Barcelona gastara 12 millones de euros para recuperar a Deulofeu, cuando dos años atrás lo vendió por 6 millones a Everton. Lo mismo pasó con Bojan Krkic, que salió en venta por 12 millones, un par de temporadas después, el equipo catalán lo recompró por 13 millones, para venderlo definitivamente y sin cláusula de regreso a Stoke City por 1.8 millones de euros.

Barcelona invirtió 29.7 millones de dólares para recuperar a canteranos ante la recomposición de la plantilla que dejó en evidencia la salida de Neymar.