Milán. La autopsia inicial no dio indicios concluyentes de las causas de la muerte del jugador de Livorno Piermario Morosini.

El examen duró más de seis horas y los médicos no encontraron pistas claras. Se harán más exámenes de muestras tomadas del jugador que falleció a los 25 años.

"No hay indicios macroscópicos que nos permitan determinar las causas de la muerte", dijo el forense Cristian D'Ovidio, quien llevó a cabo la autopsia. "Ahora se necesitan exámenes más profundos, incluidos de naturaleza toxicológica".

Morosini, quien estaba a préstamo del Udinese, de la Serie A, sufrió un paro cardíaco durante un partido de la Segunda División con el Pescara el sábado.

Cuando su cadáver sea entregado a la familia en las próximas horas, será colocado en un sitio público de Livorno para que los aficionados puedan despedirse y el martes su ataúd será llevado al estadio Armando Picchi.

El funeral se hará el jueves en Bérgamo, la ciudad natal de Morosini.

"Le dije a los muchachos que hay que reacconar porque él era un luchador", expresó el presidente de Livorno, Aldo Spinelli, luego de encontrarse con el plantel en su primer entrenamiento desde el deceso.

"Mañana habrá una procesión que llegará al estadio, en la que participará todo el equipo. Será nuestra forma de homenajearlo", agregó.

Spinelli dijo que había pedido que el partido del sábado contra Cittadella se juegue no antes del miércoles de la semana que viene.

La federación italiana de futbol dijo que en los partidos del 22 de abril se hará un minuto de silencio en homenaje a Morosini.

Livorno retiró la casaca número 25 del jugador y lo mismo hizo Vicenza, donde Morosini jugó dos años.

La asociación de futbolistas italians y el Udinese, por otro lado, abrieron cuentas bancarias para recaudar fondos para una hermana de Morosini discapacitada. La madre falleció cuando el jugador tenía 15 años y su padre murió dos años después.