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Capital Humano

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Jornadas nocturnas, así afectan la salud 

Trabajar de noche va en contra del reloj biológico que regula las funciones del cuerpo, por lo que los turnos nocturnos afectan la salud física y mental pues altera la sincronización del cerebro, el sueño, las hormonas, la alimentación y la vida social y familiar.

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Al alterar el reloj biológico, las jornadas nocturnas pueden impactar negativamente la salud de las personas.Foto: Shutterstock.

Cristóbal Martínez Riojas

Las jornadas nocturnas puede convertirse en una pesadilla para la salud física y mental de los colaboradores debido a la alteración de los ciclos naturales de restauración del cuerpo, advierten especialistas.

“Es muy grave, el trabajo nocturno no debería de existir, pero esto es un ideal. Afecta la salud porque alteramos el ciclo circadiano. Somos seres diurnos. Tenemos que trabajar de día y dormir de noche”, advierte Jorge Gutiérrez Siles, psicoanalista y consultor de Kaysa Salud y Bienestar.

En México, un millón de personas trabaja de noche, y 3.9 millones en jornada mixta y 2.3 millones rolan turnos, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

El ciclo circadiano es como un reloj biológico interno que regula las funciones del cuerpo desde lo físico, mental y de comportamiento. Influye en el estado de alerta, el descanso y las funciones cognitivas.

El reloj biológico marca que los días son para estar activos y las noches para descansar, reponer energías y recuperar el cuerpo y sus funciones.

“(Al no dormir de noche) nuestro organismo empieza con problemas cardiometabólicos, afectaciones al corazón, problemas de la circulación en las venas y arterias y a nuestro sistema nervioso central”, menciona Leonardo Rodríguez, médico ocupacional y fundador de Medicbi.

Trabajo nocturno pone en riesgo salud mental

Los cambios en el reloj biológico altera la sincronización entre el cerebro, la luz, el sueño, las hormonas, la alimentación y la vida social y familiar de los trabajadores nocturnos, enumera Gutiérrez Siles.

El primer afectado es el sueño debido a la privación y fragmentación del tiempo para dormir de noche. Esto disminuye el estado de alerta, lo que aumenta la posibilidad de accidentes y errores durante la jornada laboral.

El tener un sueño insuficiente provoca un deterioro cognitivo que se expresa en reacciones más lentas, disminución en la memoria, dificultad en la toma de decisiones, menor atención.

La salud mental se altera. La persona va a estar irritable, agotamiento y ansiedad. Y surgirán conflictos con a familia”, afirma Gutiérrez Siles.

¿Cómo afecta al cuerpo no dormir por trabajar de noche?

La exposición a los turnos nocturnos a mediano y largo plazo provocarán daños físicos por la falta de sueño y la alteración de reloj biológico.

“Hay un mayor riesgo de problemas cardiometabólicos. El no dormir ni descansar en la noche desde el aspecto fisiológico ocurre lo mismo que el famoso jet lag”, explica Leonardo Rodríguez.

Entre los riesgos y problemas fisiológicos que se registran para quienes trabajan de noche los especialistas mencionan:

  • Resistencia a la insulina.
  • Mayor grado de sobrepeso y de obesidad.
  • Favorece enfermedades como diabétes e hipertensión.
  • Niveles altos de colesterol y triglicéridos.
  • Aumento de cortisol por una mala alimentación y no dormir suficiente lo que lleva a fatiga.
  • Insuficiencia venosa o várices.
  • Visión borrosa, lesiones oculares, fatiga ocular.

¿Cómo cuidar a los trabajadores que tienen turno nocturno?

Los especialistas mencionan que las empresas deben de implementar programas para administrar los turnos nocturnos y atender los efectos para los trabajadores del trabajo nocturno.

“No es el trabajador quien tiene que demostrar que puede resistir la noche sino la organización tiene que demostrar que controla el riesgo”, precisa Gutiérrez Siles.

Una de las medidas para prevenir los riesgos a la salud del trabajo de noche es rolar los turnos cada tres semanas, es decir, que los trabajadores cubran tres semanas el turno nocturno y luego cambien por tres semanas al diurno, menciona Leonardo Rodríguez.

Con esto, se busca evitar que el cuerpo se adapte a un ciclo circadiano alterado y enfrente los riesgos que esto produce.

Además, es clave que las empresas monitoreen la salud de los trabajadores nocturnos; es decir, dar un seguimiento a  indicadores de salud como medición de la presión arterial, de la glucosa, análisis regulares de sangre y orina, control de peso y observación de su comportamiento, coinciden los especialistas.

“Tiene que seguirse un monitoreo permanente del trabajador. Si empieza a mostrar signos en su salud mental como irritabilidad, ansiedad, síntomas depresivos o agotamiento ya son un indicio de que puede estar afectándole el turno nocturno. Si esto ya pasa a los efectos físicos lo tengo que retirar del turno”, explica Gutiérrez Siles.

Cristóbal Martínez Riojas

Periodista multiplataforma con experiencia y pasión en temas económicos, negocios y mundo laboral. Ahora reportero en Capital Humano.

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