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Arte e Ideas

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La IA es más rápida que la regulación y amenaza ingresos de los creadores: UNESCO

Un estudio retomado por la UNESCO advierte riesgo sobre los derechos de autor; proyecta que los músicos podrían perder hasta 24% de sus ingresos hacia 2028 y los creadores audiovisuales, un 21 por ciento

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Música y audiovisual enfrentan mayores riesgos.Foto: Shutterstock

Ricardo Quiroga

La inteligencia artificial (IA) generativa no sólo está transformando la forma en que se producen y consumen el  arte y la cultura. También amenaza con profundizar la fragilidad económica de quienes los crean . Aunque las herramientas basadas en IA prometen democratizar el acceso a la creatividad y abrir nuevas posibilidades para artistas e industrias culturales, organismos internacionales advierten que su rápida expansión está ocurriendo mucho más rápido que la capacidad de los gobiernos para regularla.

Ése es uno de los principales llamados de “Re|Shaping Policies for Creativity” (Re|pensar las políticas para la creatividad), el más reciente informe mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), que identifica a la inteligencia artificial como uno de los mayores desafíos para la diversidad cultural desde la irrupción de las plataformas digitales.

El diagnóstico es claro: mientras los sistemas de IA se entrenan con cantidades masivas de obras protegidas por derechos de autor, los marcos legales aún ofrecen pocas respuestas sobre remuneración, consentimiento y atribución para los creadores.

La organización advierte que, pese al acelerado desarrollo de la inteligencia artificial, en todo el mundo existen alrededor de 148 instrumentos regulatorios relacionados con esta tecnología y sólo uno coloca a la cultura como eje principal, una brecha que deja en situación de vulnerabilidad a millones de artistas y trabajadores creativos.

El informe también recoge una encuesta internacional según la cual 79% de los profesionales de la cultura considera que la IA representa una amenaza directa para sus medios de vida, principalmente por el uso no autorizado de sus obras para entrenar modelos generativos, la sustitución de trabajos creativos y la incertidumbre sobre el pago de regalías.

La preocupación adquiere mayor peso si se considera que 35% de los ingresos de los creadores ya proviene de actividades en el entorno digital, precisamente el espacio donde la inteligencia artificial está modificando con mayor rapidez las cadenas de valor.

Música y audiovisual, los más expuestos

Uno de los datos más contundentes retomados por la UNESCO proviene de un estudio elaborado por la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores (CISAC) y la consultora PMP Strategy, que modeló el impacto económico de la IA generativa sobre los mercados creativos hacia 2028.

La investigación estima que los autores musicales podrían perder hasta 24% de sus ingresos, lo que equivale a aproximadamente 4,000 millones de euros anuales —poco más de 79,470 millones de pesos mexicanos al tipo de cambio—, conforme las herramientas de inteligencia artificial sustituyan parte de la creación de contenidos y capturen una proporción creciente del mercado.

Para el sector audiovisual, el panorama tampoco es alentador. De acuerdo con el reporte, guionistas, directores, actores y otros creadores podrían registrar una caída cercana al 21% de sus ingresos, mientras que las pérdidas combinadas para ambos sectores superarían los 22,000 millones de euros anuales.

Paradójicamente, el mismo estudio prevé que el mercado de contenidos generados por IA crecerá de manera acelerada durante el mismo periodo, concentrando buena parte del valor económico que actualmente producen los creadores humanos.

Ahora bien, lejos de anticipar un colapso de las industrias culturales, la UNESCO plantea que el reto consiste en evitar que ese crecimiento ocurra a costa de los derechos de autor y de la sostenibilidad económica de la creación artística.

Una economía que ya era vulnerable

El organismo recuerda que la irrupción de la IA llega en un momento especialmente delicado para el sector cultural.

A escala mundial, el gasto público destinado a cultura continúa por debajo de 0.6% del PIB en la mayoría de los países, mientras que la ayuda oficial al desarrollo asigna apenas una fracción mínima de sus recursos al ámbito cultural.

Al mismo tiempo, persisten condiciones laborales marcadas por la informalidad, ingresos inestables y una protección social limitada para artistas y trabajadores independientes, lo que reduce su capacidad para adaptarse a las transformaciones tecnológicas.

En ese contexto, la inteligencia artificial aparece no sólo como una innovación tecnológica, sino como un acelerador de problemas estructurales que antes ya afectaban a la economía creativa.

Regular sin frenar la innovación

Pese a las advertencias, la UNESCO evita presentar a la inteligencia artificial como una amenaza inevitable.

El informe reconoce que estas herramientas también pueden ampliar el acceso a la cultura, favorecer nuevas formas de expresión artística, apoyar la preservación del patrimonio y facilitar procesos creativos antes inaccesibles.

Sin embargo, sostiene que esos beneficios sólo podrán materializarse si los países desarrollan políticas públicas capaces de equilibrar innovación tecnológica y protección de los derechos culturales.

Entre las prioridades plantea establecer reglas claras sobre el uso de obras protegidas para entrenar modelos de IA, fortalecer los sistemas de gestión colectiva de derechos de autor, mejorar la alfabetización digital de los creadores e incorporar a artistas e industrias culturales en el diseño de las futuras regulaciones.

De lo contrario, concluye el organismo, la inteligencia artificial corre el riesgo de convertirse no en una herramienta para ampliar la creatividad humana, sino en un factor que profundice la precariedad económica de quienes hacen posible la vida cultural.

La IA y las cifras que abruman al sector creativo

  • 24% la caída proyectada de ingresos para autores musicales hacia 2028
  • 21% la reducción estimada para creadores audiovisuales
  • 4,000 millonesde euros en pérdidas anuales previstas para el rubro musical
  • 22,000 millones de euros, las pérdidas combinadas estimadas para música y audiovisual
  • 79% de los profesionales de la cultura consideran la IA una amenaza para su sustento
  • 35% la proporción de los ingresos de los creadores que ya proviene del entorno digital
  • 148 instrumentos regulatorios sobre IA identificados por la UNESCO; sólo uno aborda la cultura como tema central.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx

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