El Banco de Suecia ha otorgado el último Premio Nobel del 2019. Abhijit Banerjee, Esther Duflo y Michael Kremer, desde Harvard y el Massachusetts Institute of Technology (MIT), en Estados Unidos, han dedicado su vida a estudiar y diseñar desde la economía del desarrollo distintas intervenciones que puedan aliviar la pobreza, pero con un enfoque de evaluación.

“Dentro de la economía se piensa que su trabajo es poco ortodoxo, porque más allá de estar basados en modelos generales, económicos, matemáticamente elegantes o sobre leyes de cómo funcionan las cosas, están basados en programas a nivel micro, y sobre todo hay un cambio en el paradigma científico. Ésta es la aportación de estos investigadores”, explicó Ana Laura Martínez Gutiérrez, maestra en Economía del Desarrollo y doctora en Políticas Públicas.

La especialista aseguró que antes de ellos la evaluación de impacto no tenía la fuerza que tiene hoy. Explicó que son pioneros en introducir a las ciencias sociales una metodología denominada pruebas de control aleatorio, que antes de introducirlas a las ciencias sociales se utilizaban y se siguen empleando en la medicina para hacer grupos de control y tratamiento. En este sentido, ellos introducen metodologías donde exponen a un grupo de la población a un programa y a otros no, y después revisan el impacto diferenciado.

Evaluar el impacto de la política es muy pertinente. Por ejemplo, para lo que está pasando en México desde hace algunos años, compartió en entrevista la también coordinadora de la Unidad de Ciencias del Comportamiento y Experimentación en el Laboratorio Nacional de Políticas Públicas del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

Desde el sexenio del expresidente Vicente Fox se ha incrementado el presupuesto para programas sociales. Sin embargo, y a pesar de que ya tienen casi 20 años de experiencia, ha habido un énfasis en programas de transferencias en efectivo.

Desde su experiencia, la doctora Martínez Gutiérrez expuso que para muchos de los programas que se están proponiendo sería importante introducir dentro del diseño de los mismos que se puedan evaluar sus resultados, al final la pobreza es un problema muy complejo y especifico a las circunstancias de cada comunidad.

Otra cosa que han encontrado sus estudios es la necesidad de complementariedad entre las políticas, por ejemplo, el Programa Oportunidades, que además condiciona que los niños vayan a la escuela, al doctor, etcétera. Es importante invertir en capital humano para otorgar la capacidad a la gente de generar sus propios métodos para salir de la pobreza.

Economía de desarrollo

La escuela de economía del desarrollo tiene una aplicación importante para solucionar los problemas de los países en vías de desarrollo, explicó a El Economista Martínez Gutiérrez.

Desde Joseph Schumpeter en los años 30, ya se analizaba la pregunta de por qué hay países que se desarrollan y otros que no. Esta línea, pero en sus épocas modernas, está más enfocada en la pobreza, desigualdad, inclusión y brechas de género, es decir, en problemas de países que quieren alcanzar el estatus de los países desarrollados.

“Creo que el avance principal ha sido entender que los problemas se tienen que ver desde un enfoque práctico, con distintas peculiaridades, y los galardonados justo han tratado de avanzar en generar una caja de herramientas útil para cada contexto”, comentó.

La especialista confirmó que desde México también existe una buena representación de economistas en esta área: “En el país tenemos muchos centros de investigación que nacen desde el enfoque de la economía del desarrollo. El Coneval era en sí mismo un espacio de esta naturaleza, y se regía bajo esos principios, porque Gonzalo Hernández Licona, que era su director, viene de esa escuela. Esperamos que continúe”, agregó.

El Colegio de México también tiene un centro de investigación de la desigualdad, y existen profesores en los distintos departamentos de economía del país enfocados en la evaluación de políticas. En el mismo CIDE, se encuentran Susan W. Parker y John Scott, expertos en evaluación que han hecho mucho por entender la pobreza en México.

La segunda mujer que gana el premio

“Ésta es una de las mejores noticias del premio”, confirmó la doctora Martínez Gutiérrez, no sólo porque sea mujer, sino porque ha formado toda una escuela de evaluación de programas sociales y política.

“Por supuesto que tampoco podemos dejar pasar que es una noticia en la que destaca el género, pues sólo ha habido dos mujeres economistas, y además es una mujer tan joven, porque tiene 46 años. De hecho, es la persona más joven en recibir este galardón en esta categoría”.

Dijo que esto también abona a romper el llamado techo de cristal, donde las mismas mujeres sienten que no pueden destacar y piensan “yo no puedo ser profesora del MIT”, de donde es la galardonada y donde la mayoría son hombres.

“Mujeres tan visibles como Duflo, que hoy gana el premio de economía, significan romper esos techos de cristal, y le dan la fuerza a las mujeres que están abajo y en un camino de creer que, si ella pudo, ellas también”.

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