Anchos corredores, sus arcadas, la fuente central en el patio interior, muy al estilo mudéjar, y las piezas de ebanistería monumentales que sostienen sus techos y realzan su belleza, esta joya arquitectónica del barroco del siglo XVII que es el ex convento de Santo Domingo, convertido hoy en el Centro Cultural de los Altos de Chiapas, resguarda pruebas fehacientes de la importancia que ha tenido el arte textil para los pueblos mayas desde los años 600 y 700 de nuestra era.