El 8 de marzo de cada año se celebra el Día Internacional de la Mujer. La fecha funge como recordatorio de la lucha de las mujeres por la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo. Y reconoce los logros históricos de muchas mujeres en términos de igualdad. Pero ¿por qué es importante hablar sobre género?

De acuerdo con estudios de la ONU Mujeres, hablar sobre género no es importante sólo porque forma parte de la agenda contemporánea o porque se ha demostrado que las naciones con grados altos de igualdad tienen mejores resultados económicos y son más productivas. La importancia de visibilizar y combatir las problemáticas de género radica en que dentro de ellas se cometen violaciones muy graves a los derechos humanos.

A escala estatal, nacional e internacional igualar las condiciones entre hombres y mujeres es una prioridad. En materia laboral, educativa, de salud y hasta de participación política se han dado pasos pequeños pero significativos.

Pese a estos avances, queda un pendiente de la agenda de género: el combate a la violencia contra mujeres y niñas. La población femenina sigue siendo la víctima más común de los delitos sexuales, las agresiones físicas o verbales y la violencia doméstica.

Esta problemática resalta debido a que incluso en las grandes ciudades -donde generalmente se concentra el desarrollo y la innovación- persisten problemas graves de violencia de género. La Ciudad de México, la más importante del país y una de las más importantes de América Latina, es un ejemplo de ello.

En la CDMX las mujeres representamos el 53% de toda la población y el 44% de toda la fuerza laboral, cifras superiores a las medias nacionales (51 y 40% respectivamente). Además, ocupamos 52% del total de los asientos estudiantiles de la UNAM y estudiamos en promedio 1.21 años más de educación superior, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía y la Universidad Nacional Autónoma de México.

Esta situación refleja algunos aspectos importantes: las mujeres somos más, estudiamos más y participamos cada vez más en la economía, pero la violencia persiste de múltiples formas.

Pese a la creciente presencia femenina, 8 de cada 10 mujeres capitalinas son o fueron víctimas de violencia emocional, económica, patrimonial, física, sexual o discriminación. Y en 4 de cada 10 casos el agresor tiene algún vínculo familiar con ellas, según cifras del Inegi para 2016.

Más sobre la violencia contra la mujer en la Ciudad de México

La violencia sexual es la más común. Este tipo de agresiones incluyen la intimidación, el acoso verbal, el contacto físico o visual obligado y las violaciones. El grupo más violentado es el que concentra a la población femenina de entre 20 y 44 años.

Por cada 100,000 mujeres mueren 3.4 a causa de homicidio en la Ciudad de México. La mayoría de ellas son asesinadas en las alcaldías Iztapalapa, Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero y Álvaro Obregón, sólo en estas cuatro demarcaciones se comete el 62% del total de feminicidios, de acuerdo cifras a 2016 del Inegi.

Muchas mujeres son maltratadas física y emocionalmente y castigadas económicamente dentro y fuera de sus hogares. Estos tipos de violencia afectan a alrededor de la mitad de las mujeres de la Ciudad de México, sin embargo, se mantienen fuera de foco.

En la capital, 6 de cada 10 mujeres mayores de 15 años son o fueron disminuidas, insultadas o agredidas verbalmente; sexualizadas, manoseadas, acosadas, perseguidas en las vías públicas, hostigadas o abusadas sexualmente. Y por lo menos 4 de cada 10 son o fueron golpeadas o agredidas físicamente.

En la mitad de los casos reportados de estos tipos de violencia se identifica como violencia doméstica, debido a que los agresores son/fueron sus parejas, amigos, compañeros íntimos o cualquier otro familiar.

¿Qué recomienda la ONU Mujeres?

La oficina para la igualdad de género de Naciones Unidas afirma que la instalación de una perspectiva de género como eje transversal en los ámbitos públicos y privados es el primer paso. La cooperación internacional e interdisciplinaria para combatir la violencia, el segundo.

La ONU Mujeres resalta también la importancia de la generación estadística de las problemáticas de género. Los registros cuantitativos son clave en el desarrollo de políticas públicas.

Hablar sobre género incentiva el estudio y la investigación que contribuyen a evidenciar las disparidades entre hombres y mujeres. Visibilizar las disparidades ayuda a combatirlas y combatirlas acerca a las naciones a mejores situaciones económicas y sociales.

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