La violencia de género más frecuente es la que ocurre en casa. Se le llama violencia doméstica y se puede expresar con sucesos que afectan emocionalmente a las mujeres y llegar incluso hasta su asesinato. 

Hoy es 25 de noviembre y, como cada año, se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. La intención de esta fecha es visibilizar todos los tipos de violencia de género, hacer un llamado a escala global que evidencie y repruebe cualquier acto que atente contra los derechos humanos de las mujeres y niñas del mundo. 

Muchos organismos de orden nacional e internacional han insistido en visibilizar la violencia doméstica y en particular el feminicidio íntimo, que refiere al asesinato cometido contra una mujer por su género en el que el agresor tuvo una relación íntima con la víctima (novio, esposo, compañero íntimo, padre de sus hijos o incluso un amigo(a) a quien le rechazó actividad íntima). 

Siguiendo información de un estudio acerca de la violencia de género de Inmujeres (Instituto Nacional de las Mujeres), los feminicidios íntimos son la culminación o la etapa más grave de una serie de actos que violan los derechos humanos de las mujeres. Esta situación implica que, a diferencia de las víctimas de feminicidios generales, las víctimas de feminicidios íntimos fueron previamente violentadas emocional, física o sexualmente por sus agresores, que pueden ser parejas o exparejas.

Identificar los grados de la violencia es clave para evidenciarla, reprobarla y erradicarla. No es posible dar seguimiento si no se entiende cómo se presenta, cómo se desarrolla y cómo se intensifica, desde la perspectiva de las instituciones y en los órganos públicos, pero también entre quienes formamos parte de la sociedad. 

Veamos:

Se distinguen los siguientes niveles que alertan que las mujeres están siendo víctimas de violencia: 

  • Primer nivel: Recibir agresiones verbales, insultos, descalificaciones hacia nuestra persona, nuestro trabajo y nuestros ideales. Ser víctimas de agresiones físicas de intensidad leve o levísima, como moretes o golpes aislados. 
  • Segundo nivel, intensificación de las agresiones: Forcejeo, lesiones moderadas como arañazos, pellizcos, golpes de mayor magnitud, jalón de cabello. La intensificación de violencia se evidencia con agresiones que implican sujeción y sometimiento de las víctimas. 
  • Tercer nivel, condición crítica de la violencia: Lucha contra el agresor. Todas las agresiones de los niveles previos, pero de mayor magnitud, como luxaciones, esguinces, fracturas, heridas cortantes o quemaduras. La característica en las expresiones violentas de este grado es que son armadas y puede incluir disparos con armas de fuego. Los agresores actúan con total conocimiento de sus acciones y con total intención de dañar a las víctimas. 
  • Cuarto nivel, el grado máximo de violencia: Las víctimas son agredidas de tal manera que se dañan sus órganos vitales y pierden la vida. El feminicidio íntimo o asesinato de las mujeres por razones de género cometido por sus parejas o exparejas es la máxima violación a los derechos humanos.

¿Cómo darse cuenta de la violencia de género doméstica desde “afuera”?

De acuerdo con ONU Mujeres, la mayor parte de las víctimas de violencia por parte de sus parejas no logran darse cuenta de que están siendo violentadas o tienen miedo del agresor o de que si denuncian las autoridades no las protejan.

Se sugiere que desde “afuera” de la pareja, los que estamos próximos, estemos alerta cuando observamos algunas características en el comportamiento de mujeres que podrían estar siendo víctimas de violencia doméstica.

1. Aislamiento y cambio de hábitos 

Cuando una mujer evita las ocasiones o medios para socializar, especialmente con personas del sexo opuesto. O cuando se nota dificultad o negación para frecuentar amigos o familiares. 

Inventa excusas para justificar los comportamientos posesivos de su pareja y muestra miedo a contradecirlo y se presenta absorta a su pareja cuando están juntos, con desinterés involuntario de hablar con otras personas.

2. Inseguridad y vergüenza

Imposibilidad total o parcial de la mujer para tomar decisiones ya sea por imposición o por la pérdida de confianza en sí mismas derivada de las descalificaciones por parte de su pareja. Las mujeres víctimas con regularidad soportan expresiones de humillación, descalificación o insulto.

Las manipulaciones o descalificaciones hacen que no quieran opinar acerca de ningún tema público. Las víctimas tienen dificultades para contar o expresar lo que les pasa por vergüenza, por ello, se muestran introvertidas o permanecen en silencio la mayor parte del tiempo.

3. Depresión y angustia

Muchas veces presentan nulas ganas de vivir, indiferencia ante situaciones que antes les emocionaban e inestabilidad en sus emociones. Se miran tristes y deprimidas la mayor parte del tiempo, tienen actitudes de desprecio y repulsión a sí mismas.

Lloran con frecuencia y tienen crisis de ira en cualquier momento. Algunas víctimas también desarrollan miedo de que la gente se les acerque o les toquen, regularmente evitan también el contacto visual. 

4. Acoso y codependencia 

Muchas de las mujeres maltratadas basan sus decisiones en la aprobación de sus agresores. Sin darse cuenta muchos de sus actos o decisiones de tipo personal son controladas por sus parejas. 

Regularme reciben mensajes de texto o llamadas agresivas constantemente cuando no están con su pareja. Se sienten obligadas a dar explicaciones y muestras de dónde y con quién están. Se sienten intranquilas cuando no están con su pareja. 

¿Cómo pedir ayuda?

De acuerdo con el estudio acerca de la violencia de género de Inmujeres, las estadísticas de violencia de género son muy altas en México y han mostrado tendencias crecientes. Destacan la importancia en el cambio de percepción para el diseño de políticas de seguridad, prevención y atención a las víctimas. Así como la urgencia de erradicar la normalización de la violencia de todo tipo.

Inmujeres y ONU Mujeres auxilian diariamente a las víctimas de cualquier tipo de violencia. Si tú estás sufriendo de maltrato y/o acoso doméstico, puedes contactar al personal de dichas instituciones para que te brinden apoyo. Si quieres ayudar a otra persona que está siendo violentada, puedes llamar a una línea de ayuda para que te brinden orientación profesional y puedas escuchar y respetar a la víctima y animarla a buscar apoyo. Aquí te dejo las ligas para acceder a sus portales web.

Información en ONU Mujeres aquí.

Información y asesoría en Inmujeres aquí.

Información y denuncia en la Fiscalía para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas aquí.

ana.garcia@eleconomista.mx