Un banjo ensamblado con una cazuela de peltre como caja de resonancia y un brazo proveniente de un sillón viejo, un tololoche construido con un par de tubos de PVC, un clarinete hecho con una manguera de plástico negro y una batería hecha con botes, latas y una tina de baño son los insólitos instrumentos con los que nadie pudiera imaginarse que un swing, un danzón o una tarantela podrían ser interpretados. Estos instrumentos forman parte del arsenal con que la Orquesta Basura. Fotos: Mario Hernández