La enfermería es una de las herramientas clave para la promoción de la salud, la prevención de enfermedades y la atención dispensada a enfermos, personas con alguna discapacidad o en situación terminal; por ello, y a pesar de que a nivel internacional el día de la enfermera se festeja el 12 de mayo, en nuestro país se celebra el 6 de enero, luego de que en 1938 se celebrara la Primera Convención Nacional de Enfermería, conmemorando a la primera generación graduada del IPN de la Escuela de Enfermería y Obstetricia.

De acuerdo con datos proporcionados por el Inegi y su Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del segundo trimestre del 2015 y el Módulo de Condiciones Socioeconómicas de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2014, en México la población mayor de 15 años de edad ocupada como enfermera o enfermero es de 475,295 personas, de las cuales 85% son mujeres y 15%, hombres. Por cada 100 personas con esta ocupación, 43 son profesionistas, 31 técnicas y 26 son auxiliares en enfermería o paramédicos.

El promedio de enfermeras y enfermeros por cada 1,000 habitantes es de 3.9, indicador que ha crecido en los últimos 12 años, pues a mediados del 2003, el promedio era de 2.9.

A pesar de este dato favorable, México continúa por debajo del mínimo que establece la Organización Panamericana para la Salud, que recomienda que haya entre cinco y seis enfermeras por cada 1,000 habitantes.

De entre los países miembros de la OCDE, hasta el 2012 el promedio era de 8.8 enfermeras por cada 1,000 habitantes, lo que evidencia que el país está muy por debajo de esta cifra, e indica un déficit en cuanto a formación de enfermeras y enfermeros, pese al incremento de la profesionalización en las últimas décadas.

En México, sólo 10 estados tienen un promedio de enfermeros por encima del promedio nacional, y de esas entidades cinco cumplen con los estándares internacionales de entre cinco y seis enfermeras por cada 1,000 habitantes, destacando Tamaulipas (6.1) y el Distrito Federal(6.0), seguidas por Campeche(5.9), Colima (5.7), Coahuila (5.1), Nayarit (4.9), Edomex (4.6), Jalisco (4.4), Nuevo León (4.3) y Chihuahua (4.2).

Asimismo, los estados de Sonora, Yucatán y Tlaxcala coinciden con el promedio de enfermeras o enfermeros a nivel nacional, mientras que las restantes 19 entidades están por debajo del promedio nacional, oscilando entre 3.8 de Yucatán y 2.3 de Puebla.

De cada 100 enfermeras y enfermeros que se desempeñan en el sector de servicios de salud y asistencia social, 76 se desenvuelven en instituciones públicas (ISSSTE, IMSS, etcétera), y los 24 restantes en el sector privado (hospitales y consultorios médicos privados, empresas o negocios, etcétera).

Un gremio joven

De acuerdo con la ENOE, la edad promedio de las enfermeras y enfermeros es de 36.8 años, más bajo respecto de otros ocupados, como el de las secretarias (39.1), maestros (40.2 años), médicos (43.3 años), entre otros.

La misma fuente indica que por cada 100 personas en esta ocupación, 61 tienen entre 15 y 39 años de edad, 24 tienen entre 40 y 49 años y 15 tienen 50 años o más. Sobresale el monto de población joven en esta ocupación (los menores de 29 años), lo cual es importante pues garantiza un necesario contingente de reemplazo para estos ocupados mayores de 49 años.

Por otro lado, aunque desde 1966 se aprobó la Licenciatura en Enfermería en México, el aumento del nivel de escolaridad de las enfermeras y enfermeros se ha producido a partir de la última década, cuando en el 2004 se establecieron convenios con el sector salud para profesionalizar a nivel superior la enfermería a través del Sistema Único de Autodeterminación.

Así pues, es una carrera relativamente reciente en el nivel educativo superior, pero que ha tenido importantes programas para buscar que las enfermeras y enfermeros que sólo tenían el nivel técnico incrementen su nivel académico y profesionalización.

Ante ello, en el 2015, se observa un incremento en la escolaridad de las personas en esta ocupación, con un promedio de 13.9 años aprobados en el sistema educativo formal, lo que equivale prácticamente a tener cubierto el nivel medio superior y dos años cursados en educación superior.

Esta misma fuente revela que de cada 100 ocupados en enfermería, 50 tienen algún grado aprobado en el nivel superior, 44 cuentan con estudios de nivel medio superior, que considera tanto la preparatoria o bachillerato como los estudios de carrera técnica, con secundaria terminada, y seis tienen estudios de nivel básico.

Una profesión valorada

La enfermería en México ha sido aceptada y valorada de manera gradual como una profesión esencial y con autonomía respecto de la profesión de medicina. A un siglo de haberse instaurado esta profesión, se puede hablar de un cierto nivel de crecimiento sobre el estatus de la enfermera y enfermero.

En la encuesta sobre la percepción pública de la ciencia y la tecnología (ENPECYT, 2013), esta profesión es de las que goza mayor respetabilidad, al estar en segundo lugar, con 33.9% de la población, sólo detrás de los bomberos, con 49.5 por ciento.

Esta buena percepción es importante a la hora de evaluar su estatus profesional y su desempeño; sin embargo, y a pesar de que desde el 2005, la enfermería es considerada una profesión y no una ocupación, aún quedan asignaturas pendientes en cuanto a salarios, jornadas y condiciones laborales.

Según los datos ofrecidos, las personas ocupadas en enfermería laboran en promedio 40.6 horas a la semana y sus ingresos en promedio son de 50.7 pesos por hora trabajada.