María Cool Canche, 2 de febrero 1978-2001. Amó y fue amada por todos. Hermoso huipil lucía Chayito cuando el señor la recogió.

Murió el padre Zenón como los guajolotes, en la víspera. Aquí terminan las penas, aquí comienzan los recuerdos, seguirás entre nosotros por siempre, tus hijos. Aquí descansa la dueña del dueño. Al fin libre de este mundo, corté mis ataduras...

Jocosos, románticos, pintorescos, dolorosos, también hay préstamos de la literatura y poemas desde el corazón... las tumbas de los panteones en nuestro país no sólo son el yacimiento de los que nos dejaron, representan arte, cultura y tradición.

Así lo podemos constatar en el bello cementerio de Xcaret, donde con motivo del Festival de Vida y Muerte 2018, más de 50,000 personas recorren la recreación de un típico cementerio maya contemporáneo.

Como cualquier poblado maya se tienen chozas, iglesia, palacio municipal y por supuesto, no hay lugar que no tenga su panteón.

Carlos Serrano, asesor cultural de Xcaret, nos habla de esta obra arquitectónica. “Con un diseño circular, este cementerio inaugurado en el 2004 se denomina Puente al Paraíso y presenta una serie de elementos asociados con la cultura de la región, el calendario maya y gregoriano”.

En esta cultura había un calendario llamado tzolkin de 260 días y que usaban para normar todas las actividades de su vida cotidiana, como el nacimiento de un niño o sus enlaces matrimoniales, el haab es de 365 días, e incluso es más exacto que el gregoriano, éste se utilizaba con fines agrícolas.

Por ello, y siguiendo ciertos patrones alusivos al calendario, este panteón tiene 52 escalones, que tienen que ver con el número de semanas en el año, además, son siete terrazas referentes a los días de la semana y en la parte del cerro se tienen 260 tumbas, que coinciden con el tzolkin, pero si contamos de manera total, son 365 tumbas, referentes al calendario solar.

En la parte alta del cerro, hay cuatro ceibas con listones de colores alusivas a la cosmología, es decir, la idea que tenían los mayas de cómo estaba estructurado el universo. Cielo, tierra e inframundo. Sobre el primer elemento, los mayas creían que el cielo era una gran plancha cuadrangular y que no se nos caía gracias a que estaba apuntalada en cada una de sus esquinas por una enorme ceiba.

Luego, en cada tumba se observa todo tipo de materiales y objetos. “Las tumbas fueron adoptadas por trabajadores y colaboradores de distintas profesiones, dándoles el toque personal, algunos alusivos a familiares que se fueron, otros a personajes famosos, pero todo es una recreación”, aclara Serrano.

“Con una investigación minuciosa en distintos pueblos y sus panteones Chetumal, Carrillo Puerto, Isla Mujeres, Cozumel, Hoctún, entre otros, buscamos ser lo más exactos posibles.

“Con una extensa muestra de fotografías nos llevamos varias sorpresas porque no nos imaginábamos que, en un panteón, de repente encima de una tumba iba a estar la avioneta de alguien que había sido piloto, una torre o las herramientas del plomero o carpintero que había fallecido.

“Nos pareció muy interesante ver cómo la gente estaba tratando de plasmar en la última morada algo que marcaba la vida de esa persona o a lo que se había dedicado”.

Ésta es la realidad de los panteones de la zona; así, cristal, mármol, barro, hierro forjado, conchas, y todo tipo de materiales ayudan a esta creación artística y a la vez llena de sincretismo.

El panteón culmina con un espacio subterráneo que lleva al corazón de la estructura que sostiene el panteón, también con 365 nichos y espirales que descienden desde la parte alta, contienen agua que culmina en el centro de la estructura, representando el ombligo de la tierra, el lugar adonde algún día vamos a regresar. El agua también estaba relacionada con un concepto dual, con la vida y la muerte.

“En Xcaret estamos haciendo lo posible por lograr una muestra del patrimonio cultural tanto material como inmaterial y los visitantes se llevan una gran sorpresa al ir recorriendo este cementerio, que busca ser un retrato no sólo de la cultura maya, sino de México y su diversidad”.

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