La experiencia de adquirir un árbol de Navidad no sólo recrea la vista, también aporta muchos beneficios a la salud y a la misma madre naturaleza, además es una oportunidad de aprender sobre distintas especies , platicaba Humberto Corona, abogado y pionero en la actividad de árboles de Navidad en la Ciudad de México, mientras recorríamos sus 12 hectáreas sembradas de pino que desde hace 50 años han servido a esta finalidad.

Ubicado en el kilómetro 17.5 de la carretera Picacho-Santo Tomás ?Ajusco, en medio de la neblina y acompañado por sus dos hijos, don Humberto, de 94 años, nos platica historias donde políticos, campesinos, ingenieros y otros actores han sido parte de esta travesía (como él la llama), que hoy es su principal orgullo, pues para él la mejor recompensa es que la gente venga, conozca, se divierta y pase un momento en familia.

La historia no fue fácil, aprendí por ensayo y error, entender las necesidades de la tierra no fue sencillo, tuve que hacer muchos análisis; además tuve severos problemas con la autoridad, por querer remover lo viejo, para lograr plantaciones sanas, no había caminos para que la gente accediera, la competencia con los arboles importados es ahora el principal tema, pero seguimos empujando esta actividad, que además de cumplir una función decorativa, genera muchas otras más .

Mientras continuamos con el recorrido, el gerente estatal de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) en la ?Ciudad de México, Gustavo López Mendoza, explicaba que la actividad de los árboles de Navidad inició en los años 1600 en Alemania, pero la tradición llega hasta el siglo XIX a Estados Unidos y con ello a toda América; particularmente en México esta actividad se da en los años 50. Puebla fue el primer estado en desarrollar especies aptas para este fin; con el pino Blanco o Vikingo (Pinus Ayacahuite), los primeros mexicanos disfrutaron de un árbol de Navidad natural como lo conocemos en nuestros días .

hoy en día en nuestro país se consumen alrededor de 1.8 millones de árboles por año, de los cuales, 1 millón son de importación y 800,000 son mexicanos. El 60% se consume en la Ciudad de México y se tienen aproximadamente 75 plantadores de árboles de Navidad distribuidos en 175 hectáreas registradas y verificadas tanto por las autoridades de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y supervisadas por la Conafor y Comisión de Recursos Naturales (Corena).

En la CDMX son cuatro delegaciones fundamentalmente donde hay árboles de Navidad, éstas son: Tlalpan, con el 95% de la superficie, el resto se distribuye en Xochimilco, Tláhuac y Magdalena Contreras. Se pueden encontrar, además del vikingo, el oyamel o Abies religiosa.

En su conjunto tienen aproximadamente 180,000 árboles listos para su consumo, sin embargo, hay 19 estados de la República que también aportan árboles de este tipo, siendo el primer lugar el Estado de México, seguido de Michoacán, Guanajuato y en cuarto lugar, Ciudad de México.

Naturales vs artificiales

De entrada, López explicó que la corta (no tala), de árboles de Navidad en las plantaciones forestales de este tipo proveen de servicios ambientales a la ciudad, como son la protección de suelos (erosión y degradación), captura de carbono y liberación de oxígeno.

Aquí no hay deforestación, hay sustitución de especies de manera controlada, es como una cosecha, un aprovechamiento de la tierra que logra un circulo virtuoso entre los humanos y la naturaleza .

Agregó que para su desarrollo se requieren siete años y que este proceso permite que en época de lluvias el agua se infiltre en el suelo favoreciendo a la recarga de los mantos acuíferos y con este trabajo se incentiva la economía regional, ya que se convierten en una fuente de ingresos para los productores. Por ello, privilegiar la producción de árboles de Navidad y comprarlos aquí es muy importante, además los encontramos casi a la mitad de precio que uno de importación , dijo.

Además, hizo hincapié en que el avance de la mancha urbana es grande y agresiva, frecuentemente estamos viendo cómo los desarrolladores inmobiliarios están a la caza de oportunidades para comprar hectáreas de bosque, eso no es lo que queremos ya para la ciudad, se necesita un equilibrio, con una fuente de diversificación y beneficios ambientales. Los árboles de Navidad nos brindan la oportunidad de que la gente viva de una manera digna con la venta de sus árboles y que además se arraiguen en esta actividad en lugar de regresar a la agricultura o ganadería, que lo único que hace es degradar el suelo .

Para este año los precios de los árboles de Navidad irán de los 400 a 800 pesos por cada ejemplar, salvo los árboles que rebasen los dos metros.

Árboles de navidad importados con plagas

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) detuvo precautoriamente dos embarques con un total de 1,400 árboles de Navidad de la especie abies normandia procedentes de Oregon, Estados Unidos, al detectar presencia de plagas forestales en la aduana de Nogales, Sonora.

Del 3 de noviembre al 9 de diciembre esta institución opera el programa de verificación e inspección a la importación de árboles de Navidad en seis estados de la frontera norte y en 10 cruces fronterizos, esto para dar cumplimiento de la NOM 013-?Semarnat-2010, que regula la importación de árboles naturales de los géneros Pinus, Abies y Pseudotsuga Menziessi.

Los árboles quedaron resguardados hasta que las muestras sean analizadas en los laboratorios de la Semarnat y se cuente con el dictamen que indicará las medidas fitosanitarias en caso de considerarse plaga cuarentenaria.

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