Su pecado fue ser mujeres, españolas para su peor suerte, y amantes o esposas de los conquistadores; aunque su mayor desgracia consistió en haber empuñado la espada y la rodela (escudo) en contra de los mexicanos defensores de Tenochtitlan en 1521. De ellas sabemos muy poco, casi nada, pero guste o no, las olvidadas de la Conquista son fundadoras de este país.

Eran una docena de mujeres depositadas en un pozo de olvido que hemos cavado desde esa noche de los tiempos, al lado de la carne muerta, los dioses rotos… Fueron 500 años de amnesia colectiva desde que se decretó que ellas no existieron, que los conquistadores españoles llegaron solos a estas tierras, sin mujeres, y cuyas fauces de chacal sólo devoraban oro.

Mujeres que no hubo otras en todo el real ni en la Nueva España , dice Bernal Díaz del Castillo en su Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, quien fue el primero que nombró al menos a ocho de ellas con evidentes fallas en su información. Y que quedaron ahí plasmadas en 13 tristes renglones.

De esas profundidades surgen en esta parte de su historia María de Estrada, Francisca de Ordaz, la Bermuda (sólo da el apodo), la viuda del capitán Portillo, una fulana Gómez mujer de Benito Vegel, otra señora hermosa que casó con Hernán Marín , Isabel Rodríguez, Mari Hernández…

Juan Francisco Maura en su libro Españolas de Ultramar en la historia y en la literatura, en el que nos apoyamos, cita a Bernal quien también dio fe de las primeras españolas muertas en combate.

Habla de que en obra de cinco días fueron muertos y sacrificados sobre ochocientos sesenta soldados, con setenta y dos que mataron en un pueblo que se dice Tustepeque, y a cinco mujeres de Castilla … Mujeres que habían llegado con la expedición que mandó Pánfilo de Narváez desde Cuba para someter al soliviantado Cortés, y que al ser derrotados éstos por el conquistador se pasaron a su lado, aunque fueron muertas junto con otros miles, entre españoles y tlaxcaltecas, en la batalla de Otumba.

Hay otros hechos de mujeres que cita Maura en su libro. Por ejemplo, del cronista Juan de Torquemada incluye la descripción que éste hace de un episodio de La Noche Triste: asimismo se mostró muy valerosa en este aprieto y conflicto María de Estrada, la cual con una espada y una rodela en las manos hizo hechos maravillosos, y se entraba por los enemigos con tanto coraje y ánimo como si fuera uno de los más valientes hombres… .

Respecto de esta mujer, María de Estrada (que al parecer estuvo con Cortés desde el comienzo de la Conquista), se expone un testimonio de Francisco Cervantes de Salazar, quien le atribuye estas palabras dirigidas al conquistador cuando éste quiso dejar a las mujeres en Tlaxcala: No es bien señor Capitán, que mujeres españolas dexen a sus maridos yendo a la guerra; donde ellos murieren moriremos nosotras . El cronista Antonio de Herrera y Tordesillas recoge otros nombres de mujeres en la guerra: Juana Martín, Isabel de Rodríguez, la mujer de Alonso Valiente y otras .

Cervantes de Salazar menciona a la mulata Beatriz de Palacios como gran ayuda y sobre todo a otra dama por un hecho notable: Beatriz Bermúdez de Velasco, de noble linaje , cuando vio a un grupo de españoles a punto de rendirse se les para enfrente cortándoles la retirada, espada en mano, rodela y celada (casco) puesta, los aguijonea con insultos para que sigan luchando, so pena de ejecutarlos ella misma. Pero no hay que creer que la amnesia sólo alcanzó a las españolas; también alcanzó a las mujeres indígenas. Al respecto, Eduardo Matos Moctezuma expone estos hechos plenos de dramatismo:

Pese a estos actos heroicos, la defensa de la ciudad era ya insostenible. Escaseaban el agua y la comida. El Anónimo de Tlatelolco, escrito en nahua en 1528, nos relata cómo las mujeres de Tlatelolco también entraron en combate: Fue cuando también lucharon y batallaron las mujeres de Tlatelolco lanzando sus dardos. Dieron golpes a los invasores; llevaban puestas insignias de guerra; las tenían puestas. Sus faldellines llevaban arremangados, los alzaron para arriba de sus piernas para poder perseguir a los enemigos .