Morra que se respeta no se deja intimidar por la palabra feminazi: Es un término que no nos quita el sueño. Nos interesa conversar con personas que, igual que nosotras, tienen apertura a desaprender (en menor o en mayor medida). Quienes se dirigen a nosotras (o a otras compañeras) como feminazis, están poniendo una barrera que no se puede derribar fácilmente .

En el 2016 se formó el Colectivo Morras. Como explica Miréia Anieva, una de sus integrantes, el acto detonante fue la amistad, la sororidad: De entrada, nos hicimos amigas muy cercanas, pues las cuatro integrantes originales trabajábamos en el mismo medio , explica.

Cuando nos despidieron (a todas, al mismo tiempo) ya habíamos descubierto que teníamos muchos puntos en común, así que decidimos crear una plataforma para hablar de ellos .

Las Morras han denunciado el acoso callejero en un video que el año pasado se hizo viral. Salieron a caminar por el Centro Histórico de la Ciudad de México y dejaron grabado cada grito, cada chiflido y hasta cada amenaza. El video de ellas haciendo frente a sus acosadores puede verse en Youtube.

La estructura dominante ?nos ha declarado la guerra

El feminicidio es una emergencia nacional que se ha recrudecido en los últimos años, ¿qué piensan las Morras al respecto?

Creemos que es un síntoma (el peor y el más grave) más de todo un problema estructural que permite que las mujeres seamos desechables . Las mujeres no somos vasos de unicel que se tiran al placer de su amo, los hombres. Si no pasa nada cuando nos acosan en nuestros trabajos, cuando nuestros novios nos violan, cuando nos meten a la cárcel porque abortamos, ¿por qué habría que pasar algo si nos privan de nuestras vidas? El feminicidio es la expresión máxima de una estructura que no nos favorece y nos ha declarado la guerra .

Cuidado, morras ?en construcción

De entrada, nos definimos como machistas en deconstrucción o feministas en formación. Queremos que se sepa (y tenerlo bien claro nosotras) que estamos ?aprendiendo y que ser feminista es siempre estarlo siendo y construyendo.

Dentro de nuestra propia colectiva, cada una tiene sus procesos y sus vertientes . Son jóvenes que están desaprendiendo todo lo que fuimos en nuestras vidas antes del acercamiento a los feminismos , así, en plural. ?Se ha discutido en diferentes ocasiones si la identidad del perpetrador es importante cuando se habla del feminicidio; es decir, ¿importa si quien lo comete es hombre o mujer?

De manera general, el colectivo opina que: La identidad es importante; a los que nos violentan hay que ponerles nombre. Es importante si el perpetrador es maestro, un chofer, nuestro jefe; justo para mapear las violencias y saber que son personas que viven en nuestros espacios .

Por ejemplo, tratar al violador como un monstruo o un desviado es declarar que nuestra sociedad no se hace responsable de que existan, es lavarnos las manos .

En el discurso y acción de las Morras hay espacio para los hombres. Creemos que igual que las mujeres, los hombres pueden desaprender sus machismos... Cualquiera (sin importar su identidad de género) puede ponerse a sí mismx en crisis y cuestionar su forma de accionar frente al otro .

La revolución feminista?no será televisada

¿Cómo sería la revolución que necesitamos las mujeres?

En primer lugar, tenemos que unirnos. Ojo: existe esta idea popular (perpetrada por el machismo) de que ‘las mujeres somos nuestras peores enemigas’ y no lo compartimos.

Sin embargo, creemos que somos nuestras mejores aliadas. La revolución que necesitamos va a surgir de núcleos seguros y amorosos de mujeres. Es un camino larguísimo y tal vez a nosotras sólo nos toque ver el primer paso, pero para hacer temblar instituciones necesitamos estar unidas, de entrada.

Necesitamos darnos cuenta de que compartimos más de lo que creemos y necesitamos comprender la lucha de las otras. Por eso, creemos firmemente en un feminismo interseccional y en enfocar nuestra lucha feminista en temas muy básicos como transitar, apropiarnos de las calles, ser dueñas de nuestras corporalidades, sobrevivir y tener trabajo. Empezar por lo básico .

Como activistas urbanas, las Morras se reconocen como privilegiadas.

Somos privilegiadas y no tenemos que perder la vista de eso nunca. Por eso creemos que nuestra lucha tiene que mirar, más que nuestros problemas (de mujeres universitarias, en la CDMX, con empleo, que sabemos leer y tenemos cierta voz en medios), los de las compañeras que están menos privilegiadas que nosotras. Siempre va a haber alguien que tenga un poquito menos que tú, mira por ella.

Ella mirará por la de abajo y así, como una amorosa escalerita. Si nos metemos en nuestros problemas de privilegiadas y nos rompemos la cabeza porque, no sé, nos atacan en internet, estamos perdiendo de vista que hay mujeres que ni siquiera saben usar internet para denunciar. La lucha nunca puede ser (al menos la nuestra) viendo hacia las de arriba. Si lo hacemos, no sólo dejamos que triunfe el machismo, sino también el capitalismo .

concepcion.moreno@eleconomista.mx