Este martes, arrancó la XXXI Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia (FILAH), con una ceremonia protocolaria en el Museo Nacional de Antropología, con un auditorio Jaime Torres prácticamente vacío, por las restricciones que impone la pandemia , pero con un mensaje de solidaridad al mundo entero y evocando el recuerdo de aquellos investigadores y trabajadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que han fallecido recientemente a causa del Covid-19 o por otras enfermedades.

Citando las palabras de la secretaria de Cultura federal, Alejandra Frausto Guerrero, quien estuvo representada en la inauguración por la subsecretaria de Diversidad Cultural y Fomento a la Lectura, Natalia Toledo Paz,  el director del INAH, Diego Prieto, manifestó que ante circunstancias tan adversas como la actual pandemia, “la cultura es la piedra angular para una reconstrucción simbólica y humana, la cual llegará tras la contingencia sanitaria”.

Este 2020, a diferencia de las 30 ediciones pasadas, la FILAH será virtual y tendrá lugar en el sitio www.feriadelibro.inah.gob.mx donde ofrecerá  180 actividades entre el 29 de septiembre y el 5 de octubre, con la República Argentina y la Ciudad de México como entidades invitadas de honor.

Con ese motivo estuvieron presentes,  el jefe de Cancillería de la Embajada de Argentina en México, Alejandro Torres Lépori, y la encargada del despacho de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, Guadalupe Lozada León.

El acto inaugural sirvió de marco también para entregar un reconocimiento a familiares de cinco connotados académicos del INAH, a quienes está dedicada la XXXI FILAH, y que han fallecido en los últimos años: Pilar Luna Erreguerena, pionera de la arqueología subacuática en México, el museólogo Mario Vázquez, el cronista y escritor Carlos Monsiváis, el restaurador Sergio Arturo Montero y el antropólogo Tirso Ricardo Melgar Bao.

Jalisco destaca con el Premio Antonio García Cubas

En la ceremonia también se entregaron los Premios Antonio García Cubas, en su vigesimosegunda edición, al mejor libro y labor editorial.

El premio, para obras publicadas entre julio de 2019 y junio de 2020, se entregó en la categoría de Mejor Libro de Arte a la obra “Librado García Smarth, la vanguardia fotográfica en Jalisco”, editado por Alberto Tovalín Ahumada y José Antonio Rodríguez.

El volumen fue publicado por la Secretaría de Cultura de Jalisco y fue la propia secretaria Giovana Jaspersen García quien recibió el galardón. Debido, a la pandemia, el libro se presentará hasta este 15 de octubre en un evento híbrido que, desde el Teatro Degollado, se transmitirá por redes sociales.

A lo largo de la publicación  que reúne una parte sustancial de la obra de este artista de la lente, olvidado por la historia fotográfica en México, el lector puede apreciar que el fotógrafo, conocido como “Smarth”, colaboró ampliamente en las revistas ilustradas más importantes de la época: Jueves de Excélsior, El Universal Ilustrado, CROM, Revistas de Revistas o Nuestra Ciudad, entre otras, y gracias a ello es que se ha podido conocer su obra fotográfica que está dispersa en distintas colecciones privadas en la Ciudad de México, Guadalajara, Puebla y en el extranjero.

En la categoría de Catálogo, el premio correspondió al título “Redes de vanguardia. Amauta y América Latina 1926-1930”, de Beverly Adams y Natalia Majluf, y otros Y la mención honorífica fue para “Emiliano Zapata después de Zapata”, de Luis Vargas Santiago y otros. Ambas publicaciones pertenecen al programa editorial del Museo del Palacio de Bellas Artes el cual es patrocinado en su totalidad por la Fundación Jenkins.

En la categoría Obra Científica, la publicación premiada fue “Arquitectura en el Códice Florentino y los Primeros Memoriales. Las casas mâsêwalkalli y pilkalli”, de Andrea Rodríguez Figueroa y Leopoldo Valiñas Coalla, de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México.

La Obra Juvenil premiada fue “No son micro. Machismos cotidianos”, de Claudia de la Garza y Eréndira Derbez, de Grijalbo; la mención honorífica de la categoría juvenil correspondió a “Un camino de leyenda”, de Alex Herrerías, de la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM.

El premio a la categoría Obra Infantil se otorgó al libro “Al principio, viajábamos solas”, de Jairo Buitrago, con ilustraciones de Karina Cocq, de Ediciones Castillo. Mención honorífica para “El Tren Tikuxi Kaa”, de Nadia López García, con ilustraciones de Cuauhtémoc Wetzka de Almadía.

Para esta vigesimosegunda edición del premio García Cubas se postularon 56 obras de 22 sellos editoriales de instituciones académicas, públicas y privadas. Siete obras merecieron galardón y otras siete obtuvieron mención honorífica, en las categorías Obra Científica, Obra de Divulgación, Obra Infantil, Obra Juvenil, Libro de Arte, Catálogo y Edición Facsimilar; en tanto, las categorías de Novela Histórica y Libro de Texto se declararon desiertas.

El jurado estuvo encabezado por María Luisa Martínez Passarge, Adriana Konzevik Cabib, Juan Arzoz, José Enrique Ortiz Lanz y Ricardo Pérez Montfort.

francisco.deanda@eleconomista.mx