El rostro del Centro Histórico de la Ciudad de México, sitio que materializa el sentido de identidad de los mexicanos, punto de mayor referencia cultural en el país, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en diciembre de 1987, está siendo revitalizado de manera integral.

En el contexto de las conmemoraciones de 2021 por los siete siglos de la fundación de México-Tenochtitlan, los 500 años de su caída y los dos siglos de la consumación del movimiento de Independencia, autoridades del Gobierno de la Ciudad de México y del Gobierno Federal presentaron los avances y programación del año para la Revitalización Integral del Centro Histórico, un proyecto en favor del mejoramiento de la infraestructura pública y la detonación de inversión privada, pero sobre todo para la preservación del patrimonio y la promoción cultural del punto neurálgico de la capital mexicana en sus polígonos A y B, en un proyecto que se extenderá hasta 2024.

Previstos para este año en Centro Histórico

Loredana Montes López, directora general del Fideicomiso del Centro Histórico de la Ciudad de México, anticipó que el mismo 13 de agosto, día de la caída de Tenochtitlan, se inaugurará el Museo de Sitio Huey Tzompantli, que exhibirá la plataforma de sacrificios y la torre circular conformada por 119 cráneos y consagrada a Huitzilopochtli, descubierta en el predio de Guatemala 24.

Además, las autoridades contemplan la puesta en marcha de dos museos más: uno de sitio en el Ex Convento de San Diego, actual sede del Laboratorio Arte Alameda, con recursos públicos, y un Museo del Cacao y del Chocolate, sin especificar ubicación, de inversión privada.

Montes López confirmó que los trabajos para la conformación del Centro Artesanal Indígena, en la Plaza Garibaldi, con una inversión multianual de 14.7 millones de pesos, quedarán prácticamente terminados este año.

Adicionalmente se prevé la conclusión de una sede más del programa Puntos de Innovación, Libertad, Arte, Educación y Saberes (Pilares), llamado “Pilares la Pulga”, con diseño de Alberto Kalach, en el predio ubicado en la calzada San Antonio Abad con Cerrada de Fray Servando, en la colonia Tránsito, al sur del Centro Histórico.

Todo esto se suma a los trabajos de embellecimiento integral de la zona emprendidos desde 2019, entre ellos, la rehabilitación de 15 fachadas en el polígono A, con un costo de 2.8 millones de pesos, y a la intervención del Programa Nacional de Reconstrucción (PNR) en inmuebles emblemáticos como el Museo Panteón de San Fernando, el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris —mismos que, se presume, quedarán listos este año—, la Casa Talavera, la Casa del Conde de Regla, la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, la Capilla de la Expiración y la Parroquia de San Pablo Apóstol, entre otros.

Calles narrarán su historia

La secretaria de Cultura capitalina, Vanessa Bohórquez López, anunció que el Centro Histórico será lugar fundamental de un amplio programa para la recuperación, reflexión y difusión de la memoria histórica.

“En el mes de abril se comenzará la instalación de 200 mosaicos conmemorativos en la ciudad, de los cuales 65 estarán ubicados en el Centro Histórico, puntualizando los sitios más importantes de la historia de nuestro país. Se convertirán en cronistas de nuestro pasado, haciendo de nuestras calles un espacio de conciencia de nuestra historia”, refirió.

Amplió que, en colaboración con el Fideicomiso del Centro Histórico, se pondrá en marcha la ruta “Sendero urbano” que contará de la instalación de 17 placas informativas en los sitios arqueológicos visibles, sepultos o ventanas arqueológicas más importantes de ambos polígonos.

Asimismo, dijo que el 26 de julio próximo se instalará en la Plaza de la Constitución una maqueta monumental del Recinto Sagrado de México-Tenochtitlan basada en investigaciones del Programa de Arqueología Urbana y el proyecto Templo Mayor del INAH.

Vivienda para indígenas en Centro Histórico

La jefa de Gobierno capitalina, Claudia Sheinbaum Pardo, expresó que “el rescate del Centro Histórico no se puede hacer sin los habitantes que viven en él. Aquí hay una demanda histórica de vivienda indígena y ya tenemos el recurso, los predios y todo el programa para el rescate de la vivienda indígena del Centro Histórico (…) son alrededor, por lo menos en su primera etapa, de 400 viviendas que van a ser destinadas exclusivamente para comunidades indígenas residentes que viven desde hace mucho tiempo en el Centro y no se les había dado la oportunidad de tener viviendas dignas”.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx