En el Libro III de “Las Metamorfosis”, de Ovidio, la ninfa Eco se enamora perdidamente del cazador Narciso, que es admirado por su belleza, con facciones perfectas, de piel tersa y cabello impoluto; amado por muchos y amante de nadie, pero que, por su arrogancia, es maldecido por Némesis, la diosa de la justicia, y condenado a amar a alguien que no podrá amarlo de vuelta: su propia imagen.

Eco, una locuaz y hermosa ninfa es castigada por la diosa Hera por encubrir las aventuras amorosas de Zeus y condenada a callar y solamente repetir aquello último que su interlocutor ha enunciado. Eco se enamora de Nerciso y lo sigue, frustrada por la imposibilidad de expresar su amor, esperando que se fije en ella, sin saber que jamás será correspondida.

El amor de Narciso por una imagen y el anhelo incesante de Eco son condenas reiterativas, siempre imposibles de concretar.

Este es el planteamiento de la pieza “Illusions Vol. I. Narcissus and Echo”, un material audiovisual que desde el 22 de febrero y hasta el 6 de mayo se presenta en la virtual Sala 10 del Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), que es posible visitar en la página del recinto.

Es un trabajo de la escritora, académica y artista interdisciplinaria portuguesa Grada Kilomba, comisionado originalmente para la 32ª Bienal de Sao Paulo, para abordar desde la mitología la persistencia del racismo, el colonialismo y la opresión de la población de ascendencia africana en el mundo. Esta pieza teatral y performática es representada por artistas afrodescendientes que se desplazan dentro de un cubo blanco, ejecutando teatralmente el mito de Narciso y Eco mientras la voz de Kilomba envuelve al espectador.

“Grada Kilomba es una artista portuguesa de ascendencia angoleña. Se formó inicialmente en psicología, por lo que es interesante cómo esa formación afecta en su producción artística. Ha trabajado sobre víctimas de la guerra en Angola. Su producción suele ser un tratamiento multidisciplinario, entre danza, teatro, música, literatura y otras fuentes, con una voluntad de comprender la práctica artística de una manera global y abordar los temas que a ella preocupan: el racismo en una sociedad poscolonial en la que reproducimos una serie de moldes y patrones que no acabamos de romper”, comparte en entrevista la curadora de la pieza Virginio Roy.

“Illusions Vol. I. Narcissus and Echo” es narrado por la propia Kilomba a manera de un relato como los que se transmiten por la oralidad a través de las generaciones. En su ensayo sobre la pieza, la curadora explica que la artista retoma la tradición del “griot”, aquel personaje africano encargado de preservar la tradición oral y narrar las historias con la prosa más avezada, una práctica que determinó la transmisión de conocimientos en África durante siglos y perduró en el mercado de esclavos para después convertirse en parte constitutiva de géneros como el rap y el blues.

“Hay algo muy hipnótico en la voz de la artista, de la oralidad en sí misma y de la historia. Con la inmediatez de los medios, los formatos y las redes estamos perdiendo la capacidad de contar y de escuchar historias con su alegoría”, reflexiona Roy. “Para ella es importante la oralidad porque el hecho de que alguien hable implica que hay alguien que escucha; es un intento de acercamiento para cuestionar lo que implica la blanquitud, la negritud y la repetición de los moldes coloniales”.

Sobre un fondo blanco, Eco y Narciso, ambos de piel negra, repiten una y otra vez su maldición, mientras uno la ignora, la otra se desvive por llamar su atención, pero falla en cada oportunidad. Acalorado y muerto de sed, Narciso es atraído a un lago de aguas cristalinas y cuando se inclina para beber agua, queda perdido en la belleza de ese ser en el fondo del lago, pero desconoce que es su propio reflejo. Mientras Narciso declara su amor a la imagen, Eco lo espía a la distancia. “¡Eres hermoso, mi amor!”, dice el cazador. Y Eco repite involuntariamente: “¡Mi amor, mi amor, mi amor!”. Al escuchar aquella voz, Narciso piensa que ha sido correspondido y se pierden en la ilusión. El de ambos es un juego de letanías sin colofón.

“Es una pieza muy compleja, con muchos guiños: la parte escénica, en un marco blanco y lo que esa blanquitud implica en términos ideológicos, una escalera en la cual Narciso se sube y abajo están Eco y otras personas, una jerarquía. Hay una crítica para Narciso, pero también a la posición de Eco, de alguna manera sumisa, que acepta el rol y es incapaz de hablar. Hay una complejidad de las estructuras de legitimación y de validación”, reflexiona la curadora.

“Narcisista es esta sociedad patriarcal en la que vivimos, que se fija a sí misma y en la reproducción de su propia imagen, haciendo a todos los demás invisibles”, relata la voz de la artista en la pieza. “Estoy rodeada por imágenes que no reflejan mi cuerpo. Entro a librerías, teatros, museos, galerías, universidades, solo para encontrarme a mí misma rodeada por la imagen reflejada de la blanquitud”.

La curadora explica que se trata de “una pieza muy compleja, con muchos guiños: la parte escénica, en un marco blanco y lo que esa blanquitud implica en términos ideológicos, una escalera en la cual Narciso se sube y abajo están Eco y otras personas, una jerarquía. Hay una crítica para Narciso, pero también a la posición de Eco, de alguna manera sumisa, que acepta el rol y es incapaz de hablar. Hay una complejidad de las estructuras de legitimación y de validación”.

“No por no recordar que sabemos, no quiere decir que no participemos de la violencia racial sistémica”, concluye.

Es posible ver de manera gratuita “Illusions Vol. I. Narcissus and Echo”, de Grada Kilomba, en la siguiente dirección: https://muac.unam.mx/exposicion/sala10-grada-kilomba.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx