Algunos de los íconos más antiguos que representan a los apóstoles, de fines del siglo IV, fueron descubiertos en las catacumbas de Santa Tecla en Roma, reveló el martes el superintendente de las excavaciones arqueológicas de ese sitio, Fabrizio Visconti.

Estos íconos de Pedro, Pablo, Andrés y Juan están en la parte superior de una pequeña cámara funeraria, con colores ocre y rojo, en las catacumbas de Santa Tecla, situadas a unos 500 metros de la basílica de San Pablo, una de las cuatro más importantes de la capital italiana, donde está la sepultura de Pablo.

Estas catacumbas fueron hechas a petición de una "nobildonna" (mujer perteneciente a una familia noble, pero sin título de nobleza).

"Este descubrimiento demuestra la introducción y la difusión del culto de los apóstoles en los orígenes del cristianismo", explicó a la prensa Barbara Mazzei, directora de la restauración de esta cámara funeraria, durante una visita organizada por el Vaticano.

"En lo que respecta a Andrés y Juan, se trata de las más antiguas representaciones". Ya se conocían antes representaciones del apóstol Pedro de la mitad del siglo IV, pero "nunca solo en un ícono", subrayó Visconti.

El descubrimiento del ícono de Pablo, ya había sido revelado hace un año por el Osservatore Romano, el diario del Vaticano.

Los descubrimientos, realizados con motivo de la restauración de las catacumbas tras dos años de investigación, fueron posible gracias a la utilización de una técnica con láser inédita que quitó el depósito calcáreo que recubría los frescos.

La estructura de las catacumbas está situada debajo de un edificio de los años 1950 cuya construcción no dañó afortunadamente los tesoros arqueológicos, indicaron los expertos.