La contaminación no es un tema politizable, la realidad es que todos los años -entre abril y junio- va a venir un periodo de contingencia si no se toman las medidas necesarias para reducir los niveles de emisión, señaló en entrevista Fatima Masse, consultora del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).

La economista expresó que si no se llevan a cabo medidas para reducir el parque vehicular, los niveles de emisiones y el tráfico, simplemente va a haber una reincidencia de las contingencias en esta época del año. La pregunta es cuándo se van a volver a salir de control .

Tras un par de semanas en que el tema de la contaminación en la Zona Metropolitana del Valle de México implicó desavenencias por parte del jefe de Gobierno capitalino con respecto a los criterios para activar la fase 1 de contingencia ambiental por parte de la Comisión Ambiental para la Megalópolis, Masse reconoció que si bien los niveles de contaminación, aunque son más bajos (que el año pasado), no son seguros para la población .

Al año, la contaminación se ve reflejada en pérdidas económicas que ascienden a 1,600 millones de pesos, según el más reciente estudio realizado por el Imco en la materia. Cerca de 80% se deben a costos directos a la productividad y el otro tanto estaría relacionado con afectaciones a la salud.

A pesar de que el año pasado el Gobierno de la CDMX consiguió 7,000 millones de pesos para modernizar el sistema de transporte público, pues la red sigue siendo uno de los puntos para reducir la contaminación, actores de la sociedad civil como el Centro de Estudios Mario Molina han señalado que este recurso no es óptimo.

El problema vendría por un lado de que el sistema de movilidad no tiene las capacidades institucionales ni financieras suficientes para ofrecerle a la población posibilidades de brincar entre medios de transporte fácilmente; mientras las políticas para mejorar la viabilidad no se estén tomando en cuenta, el resto de las medidas se volverán paliativos , explicó Masse.

En la Ley de Movilidad se signó en el artículo 32 la consolidación de un Fondo de Movilidad que, a la fecha, no se ha puesto en marcha ni tampoco se ha contemplado algún reglamento para éste.

El Fondo en letra, tiene como objetivo captar, administrar y aportar recursos que contribuyan a mejorar las condiciones de infraestructura, seguridad vial, entre otras medidas para mejorar la cultura vial en la Ciudad de México.

Una medida que Masse considera que no debería dilatar más, puesto que éste podría estar captando recursos de otras políticas que buscan reducir los niveles de congestión vehicular y a su vez estar inyectándolos al mejoramiento de la red de transporte público.

Uno de los temas en los que la especialista considera que podría trabajar el gobierno federal es en el de implementar nuevas tecnologías para los automotores.

Masse consignó que el parque vehicular de la ciudad, por más limpio que sea, emite entre tres y cinco veces más contaminantes que en países como EU y algunos casos europeos. El tema tiene que ver con las normas federales que rigen cuáles son las mejores tecnologías que se deberían estar vendiendo para vehículos ligeros y pesados. Normas que están completamente detenidas.

Este tema de la innovación y corrección en tecnología, aunado a la procuración de incentivos para promover la aparición de vehículos eléctricos o de gas natural, podría ser políticas públicas a explorar en la materia.