Las culturas ancestrales mesoamericanas nos dejaron la costumbre de celebrar a los muertos, que muy muertos no están, porque viven en ese otro espacio-tiempo al que llamamos “más allá” y se hacen presentes cada año a finales de octubre o a principios de noviembre, según el rito y la tradición de cada pueblo.

Esta celebración del Día de los Muertos, que México ha legado al patrimonio cultural de la humanidad; ese “retorno de lo querido” tiene en el Hanal Pixán maya (que se traduce como “comida de ánimas”) una de sus expresiones más tradicionales y elocuentes.

La celebración del Hanal Pixán será ocasión este año para convocar a la primera edición del Festival de las Ánimas Yucatán 2018, del 24 de octubre al 2 de noviembre en las ciudades de Mérida, Progreso y Valladolid a donde esperan la llegada de 60,000 visitantes.

La Secretaría de Fomento Turístico de la entidad, en coordinación con los ayuntamientos, organiza esta gran fiesta en donde se unirán la tradición de muertos, la gastronomía, la arquitectura, los bailes, la música y los atuendos regionales, que han hecho de Yucatán un referente cultural de gran tradición en el país.

Este festival recogerá las diversas manifestaciones y actividades culturales que promueven y fortalecen la identidad cultural de los yucatecos, al mismo tiempo que abonará a la difusión de la enorme riqueza cultural de la que orgullosamente provienen los yucatecos, expresó la titular de Fomento Turístico de Yucatán, Michelle Fridman Hirsch, al hacer en la Ciudad de México la presentación del programa.

Por su parte, el presidente municipal de Mérida, Renán Barrera Concha, detalló a El Economista que el Festival de las Ánimas tiene su origen en el Paseo de las Ánimas que surgió en el 2008, a partir de una iniciativa de los vecinos meridanos que en el año 2007 acudieron al ayuntamiento para pedir permiso de colocar altares de muertos frente a las puertas de sus casas.

“Yo era regidor de Cultura en ese entonces y me llamó la atención que nos hubieran pedido permiso para eso. Ese año montaron 10 altares, al año siguiente tuvimos casi 180 altares, y se realizó la primera edición del Paseo de las Ánimas 2008. Para el 2010, el número de participantes en el desfile de ánimas se incrementó a 3,000 y el año pasado llegamos a 50,000 asistentes, incluso con presencia internacional”.

El alcalde de Mérida destaca que esta tradición, que de un provinciano paseo meridano se convierte ahora en un festival simultáneo en tres ciudades yucatecas con proyección internacional, atrae a los visitantes debido a que promueve las raíces y la identidad de los pueblos y ofrece lo mejor de la proverbial gastronomía yucateca, materializada en tradicionales platillos que se cocinan especialmente para la ocasión, como el pib (tamal de puerco), además de ofrecer un vasto programa cultural que incluye, música, danza, ceremonias mayas, cuentos y leyendas, conferencias, obras de teatro, presentaciones de grupos folclóricos, exposiciones, paseos guiados, muestra de altares de muertos, un desfile tradicional y vaquería de las ánimas y recorridos guiados dentro del famoso Cementerio General de Mérida, que data del siglo XIX, de donde parte el desfile y recorre 13 cuadras hasta la Ermita de Santa Isabel, detalla Renán Barrera.

Esta celebración saca a relucir una de las manifestaciones culturales más importantes del pueblo yucateco y una miscelánea de dulces típicos.

En los altares de muertos yucatecos destacan platillos tradicionales como el relleno negro, escabeche de pollo, frijol con puerco, el salbut, y el tradicional pib, que es un gran tamal de carne de puerco cocido bajo la tierra, para deleite de quienes retornan al mundo de la superficie y de sus anfitriones.

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