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Uso limitado de tecnología afecta la eficiencia en el sector pagos
Según el estudio de ACI Worldwide, 63% de los ejecutivos considera que los requisitos normativos representan una barrera relevante para innovar, al obligar a las instituciones a destinar recursos crecientes al cumplimiento de reglas locales, regionales e internacionales.
La modernización de los sistemas de pago avanza con retraso en la industria financiera global, de acuerdo con un estudio global elaborado por la firma de tecnología de pagos ACI Worldwide, el desfase responde a decisiones de inversión postergadas, un 55% de los ejecutivos reconoce no aprovechar completamente la tecnología disponible.
El estudio advierte que mantener sistemas obsoletos puede aliviar la presión financiera en el corto plazo, pero eleva los costos estructurales, limita la integración de nuevas soluciones y aumenta la exposición a fraude y riesgos de ciberseguridad.
En este escenario, el estudio destaca que solo 36% de los directivos en el sector de pagos cuenta con una hoja de ruta clara de modernización y apenas 25% está retirando infraestructura heredada, pese a su impacto directo en costos, agilidad operativa y competitividad. Para Javier García, líder principal de ACI Worldwide, el problema es fundamentalmente estratégico.
“Toda la industria reconoce que es un sector que innova mucho, pero cuando revisas qué tanta prioridad le da la alta dirección a la actualización tecnológica, ahí es donde ya no se le dedica tanta atención”, mencionó.
El rezago en modernización ocurre en un entorno cada vez más adverso. El mismo estudio global de ACI Worldwide, destaca que 77% de los directivos considera que la sofisticación creciente de los estafadores ya amenaza la competitividad del sector. Desde una óptica financiera, el impacto del fraude va más allá de las pérdidas directas. Los sistemas rígidos incrementan los falsos rechazos, bloqueando pagos legítimos y afectando ingresos.
“Muchas empresas dicen que quieren ser tecnológicas, pero cuando se asignan los recursos, la modernización no recibe el peso que debería”, señaló García.
A la presión del fraude se suma la regulación. Según el estudio de ACI Worldwide, 63% de los ejecutivos considera que los requisitos normativos representan una barrera relevante para innovar, al obligar a las instituciones a destinar recursos crecientes al cumplimiento de reglas locales, regionales e internacionales.
“Es un motivo de preocupación permanente que ha llevado a una carrera tecnológica constante entre los delincuentes y quienes buscan prevenir el fraude. Hoy es uno de los principales focos de inversión y está entre las prioridades de cualquier actor del sector de pagos: evitar que el fraude termine ganando”, comentó García.
Pagos inmediatos y el peso de los sistemas heredados
México cuenta con una infraestructura sólida en transferencias electrónicas a través del SPEI, pero su operación bajo estándares locales limita la escalabilidad y eleva los costos de integración frente a otros mercados. Brasil, con Pix, avanzó hacia un modelo más estandarizado que redujo fricciones y aceleró la adopción.
“No es que el sistema no funcione, es que no usar estándares internacionales lo vuelve más caro y más complejo de operar”, explicó García.
La permanencia de infraestructura heredada —que solo 25% de las instituciones está retirando, de acuerdo con el estudio— sigue siendo uno de los principales obstáculos para ganar eficiencia y velocidad.