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Detrás de Somos MX
Alberto Aguirre | Signos Vitales
Por lo menos un año acumula de intensa actividad. Las asambleas semanales de su organización, el Movimiento Nueva Esperanza, fueron el punto de ignición. Pero el profesor René Juvenal Bejarano silenciosamente dejó la comodidad de sus dos casas-oficina y los recorridos por barrios populares de la Ciudad de México, para emprender una gira nacional, enfocada a las 17 entidades federativas que renovarán gubernaturas en el 2027.
Los videoescándalos quedaron atrás. Durante el sexenio lopezobradorista se cumplieron dos décadas de esa ignominia y entonces Bejarano poco a poco ha retomado las apariciones públicas, porque su corriente sigue vigente. En auge.
En su retorno, El Profe ha optado por el uso intensivo de las redes sociales y la IA. También pasa por un prolífico periodo como autor de ensayos, con dos periodos. Uno, breve, en el verano del año pasado. Y otro enfocado en el análisis de las fortalezas y debilidades de la Cuarta Transformación en las principales alcaldías de la Ciudad de México.
Distante, su observación sobre lo ocurrido en los años recientes en la Cuauhtémoc. Los bejaranistas gobernaron allí hasta que Morena llevó a la alcaldía a Ricardo Monreal. Intensa, su defensa del trabajo que Aleida Alavez —uno de sus cuadros más cercanos y eficientes— realiza actualmente en Xochimilco…
Solo dos textos ha dedicado a otras formaciones políticas. Uno, al PAN. Y el más reciente, a Somos MX, el nuevo partido que dirige José Guadalupe Acosta Naranjo. El título del análisis es elocuente: “Del ocaso del PRD a la Marea Rosa”.
Los Chuchos han sido los antagonistas del bejaranismo durante tres décadas. Más que centrarse en los detalles de la biografía del líder sinaloense asentado en Tepic, el Profe cuestiona la estrategia de “negociación institucional” ejecutada por sus excompañeros de partido, que derivó en “una de las mutaciones ideológicas más profundas de la política nacional en las primeras décadas del siglo XX”.
“La biografía política de Acosta Naranjo no solamente refleja una evolución personal. Constituye también el itinerario de una parte importante de la izquierda institucional mexicana que transitó desde posiciones radicales hacia estrategias crecientemente moderadas, privilegiando la construcción de acuerdos con otras fuerzas políticas, particularmente con el PAN y, en determinados momentos, con el PRI”, sintetiza.
La identidad de Somos MX, se define menos por lo que propone, que por lo que se opone. “Pretende hablar en nombre de la ciudadanía, pero su principal rasgo inicial parece ser la oposición frontal a Morena y a la Cuarta Transformación. Su desafío, por tanto, consiste en demostrar si realmente representa una propuesta nacional distinta o si sólo constituye la restauración simbólica de actores derrotados bajo un nuevo emblema. La disputa por el color rosa y por la palabra “México” revela que la política contemporánea no se libra únicamente en las urnas, sino también en el campo de los signos. Ninguna fuerza política puede apropiarse de la nación. México no cabe en un logotipo, ni en una sigla, ni en una estrategia electoral”.
Efectos secundarios
¿ÉXODO? La mudanza de la línea de producción de las unidades Tacoma de Toyota, de Tijuana a San Antonio obedece a un ajuste dentro del mapa productivo regional de una compañía global que permanentemente evalúa cómo responder mejor a la demanda, fortalecer su competitividad y reorganizar sus actividades en la región. La planta de Baja California comenzó operaciones en el 2004 y seguirá hasta el 2030, mientras que la manufactura de Apaseo el Grande, Guanajuato, inició operaciones en 2019, representó una inversión superior a los 2,000 millones de dólares y actualmente produce más de 140,000 unidades al año. Además, genera alrededor de 2,800 empleos directos, lo que confirma que México sigue teniendo un papel importante dentro de la estrategia de Toyota para Norteamérica.