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Consolidación Bancaria: la nueva historia
Como consecuencia de dos décadas de imprimir de manera irresponsable dólares y euros, la economía internacional, en especial las nacionales desarrolladas, se acostumbraron a sostenerse con base en abundantes cantidades de dinero barato. Lo anterior se trasladó al resto de las economías, quienes sus bancos centrales disminuyeron las tasas de interés de referencia trasladando el relajamiento monetario a la economía real. Llegó la pandemia y el inicio de la guerra comercial entre los bloques oriental y occidental por lo que el dinero barato continuó a lo que se agregó fuertes apoyos fiscales a la población y las empresas generando todavía más circulante. Como todos los excesos, las consecuencias son inevitables. Había abundantes cantidades de dinero para, por ejemplo, valuar empresas tecnológicas como aplicaciones para smartphones que en cuestión de unos cuantos meses llegaban a miles de millones de dólares, lo mismo multiplicar múltiplos por mucho e invertir en instrumentos tan irracionales como las criptomonedas. El dinero fácil genera la noción de riqueza fácil; cuando en producir y ganar dinero nunca ha sido sencillo. Los altos niveles de inflación son un reflejo de las consecuencias de la expansión monetaria. Precisamente el efecto inflacionario orilló a detener la impresión de dinero.
Aunque por razones distintas, las quiebras de SVB, Signature Bank, First Republic Bank y Credit Suisse, son resultado de la rápida alza de tasas de interés determinadas por las autoridades monetarias. Los bancos con problemas de liquidez seguirán apareciendo por su excesiva exposición a bonos gubernamentales adquiridos literalmente a costo pero que ahora cuestan mucho. Gran cantidad de empresas que fueron excesivamente valuadas durante la fiesta monetaria rápidamente se enfrentarán a la realidad que no vieron en 20 años. La siguiente derivada será entonces, la rápida consolidación bancaria para evitar una crisis en los sistemas de pago internacionales. Así, asistimos a la compra de bancos por otros bancos a sabiendas de que en este momento no es opción los rescates bancarios por parte de los gobiernos. La Fed, el BCE e incluso Banxico tendrán que seguir aumentando las tasas para atajar el incremento sostenido del nivel de precios de bienes y servicios. En este sentido continuaremos viendo fuertes presiones a los bancos para comprarse mutuamente. Esta es la mejor estrategia antes que pensar en un reguero de créditos de los grandes bancos a los igualmente grandes bancos, pero también a los medianos y pequeños partiendo del actual costo del dinero. Por el momento ha habido compras y masivos depósitos a los bancos en problemas. Lo que habrá que ver es qué harán en adelante los 5,000 bancos en EU, los 157 de Francia, los 137 de Brasil, los 45 de México o los 30 de España. La historia de consolidación de bancos recién comienza con la característica de tasas de interés altísimas.