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La ultraderecha suma otra victoria estatal y presiona a Merz
El canciller asume el “desastre” en Mecklemburgo-Pomerania, donde ganó AfD y su partido CDU se quedó sin representación parlamentaria.
Personas emiten su voto durante las elecciones estatales de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, en Schwerin, Alemania, el 20 de septiembre.
Berlín. El canciller alemán Friedrich Merz se prepara este lunes para convencer a su país de que aún tiene capacidad de gobernar, luego de sufrir la víspera humillantes derrotas en elecciones regionales frente a la extrema derecha y la izquierda radical, lo que representa el peor resultado para el partido conservador tradicional desde 1949.
Su partido conservador CDU (Unión Demócrata Cristiana) quedó fuera de la asamblea regional de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, noreste, al no alcanzar ni siquiera el 5% de los votos.
El partido antiinmigrante Alternativa para Alemania (AfD), de extrema derecha, se impuso en esa región con el 38%, aunque una alianza de izquierda parece mejor posicionada para formar gobierno.
En otras elecciones en Berlín, la izquierda radical Die Linke dominó con el 25% de los votos, por encima del 20% de la CDU. La AfD tuvo una fuerte votación, con un 15 por ciento.
Las dos derrotas se suman a la del 6 de septiembre ante la AfD en la región oriental de Sajonia-Anhalt, que desató especulaciones sobre una salida anticipada del canciller.
Merz quiso poner fin a la discusión sobre su futuro político al destacar la noche del domingo que continúa como “presidente de la CDU” y como “canciller”.
Prometió continuar con su agenda de reformas para reactivar una economía estancada debido a la falta de innovación, la competencia china y el aumento en los precios de la energía por las guerras en Ucrania y Oriente Medio.
Pero la adopción de estas reformas se ha estancado por diferencias con su socio de coalición, el Partido Socialdemócrata (SPD), y disputas dentro de la CDU.
Merz deberá analizar el lunes con los dirigentes de su partido el “desastre”, según sus propias palabras, sufrido en Mecklemburgo.
Merz pende de un hilo
El canciller de 70 años, con solo 16 meses en el poder, enfrenta un rechazo del 90% en las encuestas.
Los resultados quizás no supongan un golpe definitivo para Merz, pero sus bajos índices de aprobación, sus impopulares reformas y el triunfo de la AfD en unas elecciones estatales anteriores en Sajonia-Anhalt han dejado su futuro en la cuerda floja .
“Asumo esta responsabilidad, porque quiero hacer avanzar a nuestro país”, declaró Merz tras conocer los resultados.
Su discurso en la televisión nacional alemana, algo excepcional tratándose de elecciones regionales, se realizó para intentar consolidar su posición, comentó el politólogo Oliver Lembcke a la AFP.
“Es un intento de gobernar a la defensiva, de impedir que se desencadene un debate sobre su persona”, expresó.
El rechazo de otras formaciones a la AfD, simpatizante de los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Rusia, Vladimir Putin, complica que logre los pactos para formar gobierno en los estados donde ganó.
Otra dificultad para el canciller alemán será ponerse de acuerdo sobre una agenda de trabajo con sus aliados socialdemócratas, también muy impopulares, con los cuales las relaciones son difíciles en su matrimonio de conveniencia para gobernar tras las legislativas de 2025.