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Prestar dinero a tu pareja: la delgada línea entre apoyar y financiar el endeudamiento
Prestar dinero a tu pareja no es la única forma de ayudar a saldar una deuda. Según los expertos, brindar educación financiera puede servir para evitar la misma situación.
Según los expertos, cuando uno de los dos está endeudado, puede ocasionar problemas a la relación, especialmente si tienen metas financieras en común.
Imagina la siguiente escena: tu pareja pidió un préstamo que apenas puede pagar y el dinero ya no le alcanza para cubrir sus gastos diarios. Para apoyarle, sugieres prestarle dinero o pagar los servicios del hogar y acepta. Meses después, ocurre algo similar, pero esta vez con la tarjeta de crédito.
Aunque pienses que estás ayudando a solucionar la crisis, en realidad podrías estar creando un problema mayor: responsabilizarte de sus deudas.
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Entonces, ¿dónde termina el apoyo genuino y dónde empieza la responsabilidad financiera de la otra persona?
El peligro de convertirte en el "salvador financiero" de tu pareja
Para Daniel Urías, director y fundador de Cooltura Financiera, asumir las deudas de la otra persona genera una dinámica negativa en la relación:
“Si cada vez que la situación se sale de control una persona aporta dinero y resuelve el problema, la otra puede no asumir la responsabilidad ni buscar una solución real”.
En estas situaciones, uno de los dos se convierte en una especie de “salvador” de las finanzas del otro, impidiendo que aprenda a no volver a caer en esa posición. La línea entre apoyar y reforzar el hábito del endeudamiento es muy delgada.
Identificar la causa: el primer paso para salir del sobreendeudamiento
Para Paulina Quiroz, asesora financiera, lo primordial antes de desembolsar dinero es entender por qué la persona se endeudó. Este paso es clave para comprender el origen del problema, detectar patrones de conducta y buscar soluciones reales.
Comprender la causa raíz permite:
- Generar conciencia: Cuando la persona endeudada es consciente de qué la llevó a esa situación, puede tomar medidas futuras para evitar volver a ella.
- Evitar la reincidencia: Saldar una deuda con más préstamos —sin entender cómo se originó— provocará que recaiga en la misma conducta y se sobreendeude de nuevo.
¿Cómo ayudar a tu pareja sin desestabilizar tus propias finanzas?
El apoyo económico no es la única vía ni siempre la mejor. Según Daniel Urías, existen alternativas saludables para brindar apoyo:
- Proporcionar educación financiera: Brindar herramientas o guías que le ayuden a gestionar mejor su dinero.
- Establecer revisiones periódicas: Monitorear el estado de su situación económica y conocer cómo va el avance de sus pagos.
- Ofrecer préstamos responsables: En caso de prestar efectivo, la recomendación es que la cantidad brindada no desestabilice las finanzas de quien lo otorga.
“Si una persona tiene problemas financieros y la otra está en posibilidades de ayudarla, puede hacerlo, incluso reajustando su presupuesto”, comenta Paulina Quiroz.
“El objetivo es ayudar sin que la persona que tiene finanzas sanas termine siendo arrastrada por el problema”, añade el director de Cooltura Financiera.
Ocultamiento de deudas e "infidelidad financiera" en la pareja
Incluso cuando una de las partes decide no revelar sus problemas económicos, la otra persona puede notarlo a través de cambios en su comportamiento y estilo de vida.
Señales de alerta que tu pareja oculta deudas:
- Cambios atípicos en el gasto: Aumento del poder adquisitivo sin haber tenido un ascenso, herencia u otra fuente de ingresos.
- Restricción repentina: Dejar de salir a cenar o realizar actividades cotidianas por no poder solventarlas.
- Tensión emocional: Mostrar irritabilidad, angustia constante o evasión cuando se habla de dinero.
- Falta de transparencia: Ocultamiento o secrecía sobre la información bancaria.
La comunicación transparente: la clave para superar los tabúes del dinero
En muchos hogares, hablar de cuánto se gana o cuál es la situación económica actual sigue siendo un tema tabú. Sin embargo, los especialistas coinciden en que la comunicación es la vía para lograr una convivencia basada en acuerdos y metas compartidas.
"Lo más importante es establecer la comunicación financiera como algo cotidiano. En las conversaciones deben transparentarse tanto los gastos comunes como la situación financiera personal: ingresos, deudas y cualquier problema que pueda estar atravesando alguno de los dos. Mientras más normal sea hablar de dinero, más sencillo será enfrentar juntos una dificultad cuando aparezca", concluye Daniel Urías.
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