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Adiós a las llamadas falsas: SMS y WhatsApp son el nuevo modus operandi de los fraudes
Condusef dice que los SMS y WhatsApp desplazan a las llamadas falsas en fraudes bancarios, y ahora afectan más a personas de 40 a 59 años.
Durante enero y julio de 2026, Condusef atendió 130,835 reclamaciones totales. De ellas, 48,593 son por posible fraude.
Las llamadas fraudulentas no han desaparecido del todo, pero ya perdieron terreno. La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) advierte que los defraudadores desplazaron su estrategia principal hacia mensajes de SMS y WhatsApp, aprovechando la inmediatez y la conectividad de los usuarios.
El cambio de canal viene acompañado de un cambio de víctima: los adultos mayores ya no son el grupo más afectado. Ahora es la población en edad productiva, de 40 a 59 años, la que concentra el mayor crecimiento de reclamaciones por posible fraude.
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La Condusef atendió 48,593 reclamaciones por posible fraude entre enero y julio de 2026, 15.9% más que en el mismo periodo del año anterior.
Las instituciones de banca múltiple concentraron 93.73% de las quejas. Mientras que los productos más afectados fueron la tarjeta de crédito (38.0%) y la tarjeta de débito (36.1%).
El rango de 50 a 59 años registró la mayor variación anual, seguido del de 40 a 49 años.
Grupo etario | Número de reclamaciones por fraude (ene-jul 2025) | Número de reclamaciones por fraude (ene-jul 2026) | % de variación 2026 vs. 2025 |
|---|---|---|---|
18 a 29 años | 3,157 | 3,602 | 14.1% |
30 a 39 años | 6,625 | 7,565 | 14.2% |
40 a 49 años | 6,214 | 7,444 | 19.8% |
50 a 59 años | 7,189 | 8,702 | 21.0% |
60 a 69 años | 7,752 | 9,037 | 16.6% |
70 a 79 años | 4,559 | 4,859 | 6.6% |
80 años y más | 919 | 992 | 7.9% |
Nota: *No se incluyen datos donde no se especificó edad ni género. | |||
Fuente: Condusef, Análisis de fraude, reclamaciones y diversos indicadores, agosto 2026 | |||
¿Por qué los delincuentes cambiaron de canal?
Durante años, el fraude "clásico" funcionaba así: el defraudador llamaba haciéndose pasar por el banco, alertaba sobre un movimiento inusual y pedía datos personales "para verificarlo". Ahí ocurría el robo de información.
Según Oscar Rosado Jiménez, presidente de Condusef, ese modelo dejó de ser suficiente porque cambiaron los hábitos de los usuarios. "El modelo cambió porque los mexicanos y mexicanas ya no contestamos el teléfono de la misma manera, y los teléfonos locales son cada vez menos utilizados. Entonces comenzó una lluvia de mensajes SMS y WhatsApp", explicó el funcionario.
La táctica de fondo —la ingeniería social, es decir, la manipulación para obtener contraseñas y datos bancarios— sigue siendo la misma. Lo que cambió es quién da el primer paso. En el modelo clásico, el defraudador llama y presiona directamente. En el modelo actual, el usuario es quien se acerca al engaño, motivado por la urgencia, la preocupación o la curiosidad que genera el mensaje.
"Ahora el usuario recibe un mensaje y es él quien da clic. Ese clic lo redirige hacia un sitio que cree que es legítimo", detalló Rosado.
¿Por qué la población de 18 a 59 años es más vulnerable a este esquema?
Edgar Castillo, profesor de la Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey y doctor en Ciencias Financieras, explica que el impacto en la población en edad productiva está ligado a sus propios hábitos de consumo digital. "Hoy la gente está haciendo muchísima operación por internet, por comercio electrónico. El ciberataque está a la orden del día", afirmó el especialista.
Castillo agrega que los defraudadores ya operan con una estructura casi publicitaria: "No solo hackean los teléfonos o las computadoras, hasta tienen agencias de publicidad, mandando campañas de correos y de identidades falsas para robarnos nuestra información".
El mecanismo es de volumen, no de precisión. Como resume Rosado: "Un mensaje se puede enviar masivamente. Con 10,000 pesos se puede enviar un millón o más de ellos. Si lanzas esa cantidad de mensajes y cae 1% o incluso 0.01%, ya empieza todo un mecanismo de engaño".
Por eso, señala el presidente de Condusef, es "más lógico que caiga la población entre 18 y 59 años que la de 60 a 80", tanto porque representa un grupo más numeroso como porque encabeza el acceso a medios digitales.
Los datos de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2025 respaldan esa lectura: el acceso a internet supera 94% entre personas de 15 a 44 años, baja a 88.9% entre 45 y 54 años, y cae hasta 57.8% entre quienes tienen de 65 a 74 años. La mensajería instantánea, además, es la aplicación más usada en los celulares inteligentes del país.
Para Rosado, entre más joven es el usuario, más fácil es que responda a un mensaje por impulso: "el clic es amigo de la inmediatez". Y es justo al no detenerse a revisar cuando ocurre la estafa. Cómo protegerte de un fraude financiero por SMS o WhatsApp
Cualquier persona puede caer en un fraude financiero, sin importar edad u ocupación, coincide Castillo. La diferencia está en detenerse a evaluar antes de actuar. Condusef y los especialistas consultados recomiendan:
- No te dejes presionar por la urgencia. Los mensajes fraudulentos buscan que actúes rápido y sin pensar.
- Nunca compartas tu NIP, contraseñas ni códigos de seguridad, sin importar quién los pida o el pretexto que use.
- Verifica el origen de mensajes sobre paquetes, créditos o tarjetas. No abras links ni escanees códigos QR sin confirmar que son legítimos.
- Confirma el propósito de cualquier operación antes de transferir dinero.
- Si tienes dudas, contacta directamente a tu banco a través de sus canales oficiales, nunca por el enlace o número que aparece en el mensaje sospechoso.
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