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Ebrard pide reglas de origen en el T-MEC que beneficien a Norteamérica

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, planteó que en las negociaciones del T-MEC se establezcan reglas de origen que beneficien a la región.

Foto: Secretaría de Economía.

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, planteó que en las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se establezcan reglas de origen que beneficien a la región.

Este será un tema clave en las reuniones que él sostendrá esta semana con su homólogo estadounidense, Jamieson Greer, durante la ronda de negociaciones formales sobre la revisión del T-MEC, del 27 al 29 de mayo.

“Planteamos que haya una coherencia en las reglas de origen; o sea, si México tiene reglas, por ejemplo, en la industria automotriz (...), ¿por qué los demás países que exportan a Estados Unidos no?”, dijo Ebrard.

Este viernes, Greer adelantó que las negociaciones entre México y Estados Unidos, a realizarse en la capital mexicana, se centrarán en reforzar las reglas de origen y las disposiciones en materia de seguridad económica.

En una conferencia de prensa en la sede de la Secretaría de Economía, Ebrard cuestionó este lunes: ¿O habrá dos sistemas? El sistema con reglas de origen altas es carísimo para las propias empresas de Estados Unidos. Entonces, si se va a organizar un nuevo sistema comercial, en síntesis, como parece ser la intención de la administración actual, basada en aranceles más reglas de origen, lo que nosotros buscamos es que México tenga la mejor condición en razón de un argumento: la integración de las dos economías”.

Las reglas de origen son disposiciones de un tratado comercial que determinan el país donde un producto fue fabricado o transformado sustancialmente. Su función es definir qué mercancías pueden acceder a aranceles preferenciales y evitar la triangulación comercial entre países no miembros del acuerdo.

“Entonces, ¿dónde prefieres que se hagan los robots? ¿En Vietnam? Bueno, entonces sigue el camino que llevas. Si es mejor hacer robots en México, Estados Unidos y, en su caso, Canadá, pues entonces tiene que ser congruente el programa y las medidas que vas a tomar. Tenemos que pensar como región”, añadió Ebrard.

Reglas de origen estrictas encarecen los bienes producidos, pero obligan a producirlos en la región. Por el contrario, reglas de origen flexibles, abaratan los productos, pero se pueden eludir aranceles si estos no son altos (pagando el arancel de Nación Más Favorecida de la Organización Mundial de Comercio) o si hay triangulaciones desleales desde terceros países.

“En síntesis, te conviene, estoy hablando del argumento de Estados Unidos, que México tenga la mejor posición comercial plausible, porque hay cosas que tú (Estados Unidos) no vas a poder producir al mismo costo. Es un tema de precios”, concluyó Ebrard.

Sobre los tiempos de las negociaciones, el funcionario no prevé que haya una conclusión fast-track (vía rápida) de la revisión del T-MEC, programada para el próximo 1 de julio.

“No estoy previendo que tengamos una conclusión fast-track, sino que nos va a tomar algunas semanas. Vamos a ver, lo sabremos quizás hacia el fin de la semana”, dijo.

El T-MEC entró en vigor el 1 de julio de 2020 con una vigencia inicial de 16 años, hasta 2036. Cada seis años se revisa. Si no hay consenso, el tratado sigue activo, pero expirará automáticamente en 2036 si no se renueva. Si todas las partes pactan continuarlo, permanecerá vigente por otros 16 años. Si una parte no confirma su deseo de extender el plazo del acuerdo por otro período de 16 años, las partes llevarán a cabo una revisión conjunta del acuerdo cada año.

“Nosotros no tenemos prisa, pero tampoco podemos arrasar los pies, porque el no avanzar podría generar mucha incertidumbre. Entonces, nosotros planteamos que hubiese conversaciones formales antes del primero de julio, planteamos que es muy importante que tengamos claro qué quiere cada país antes de esa fecha, y avanzar en lo que nos puede unir con una visión común”, refirió.

Argumentó que no es fácil cerrar las negociaciones sobre la revisión del T-MEC, porque implica regulaciones complejas sobre comercio, inversión y otros temas.

“Sé que son conversaciones complejas y difíciles. No voy a ocultar eso. No es fácil lo que vamos a vivir, pero es mejor hacerlo ahora. No es porque tengamos prisa, sino porque es conveniente. Y segundo, es mejor que también cada quien ponga sobre la mesa cuál es tu visión. (...) Yo creo que vamos a llegar a algo muy parecido”, confió.

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