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Marruecos y España se disputarán la sede de la final del Mundial 2030
Si se elige Casablanca, sería la segunda vez que una ciudad africana acoge la final del Mundial.
Nueva York acaparará toda la atención del mundo del fútbol el domingo, cuando se dispute la final del Mundial, pero la sede del partido más importante del torneo de 2030 podría convertirse en objeto de una intensa pugna diplomática y política.
Marruecos, Portugal y España serán los anfitriones del Mundial de 2030, pero la FIFA aún no ha anunciado dónde se disputará la final.
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España ha insistido en que acogerá el partido, pero Marruecos está construyendo un nuevo estadio de 12.000 millones de dólares y 115.000 localidades a las afueras de Casablanca, en el que espera que se decida el título de 2030, y ya se está librando una pugna por ese honor en los círculos de poder del fútbol.
Se prevé que el estadio Hassan II sea el más grande del fútbol mundial; su construcción debería estar terminada a finales del próximo año y compite con dos posibles sedes para la final en España.
Las dos opciones españolas son el Estadio Santiago Bernabéu de Madrid, con un aforo de 83,000 espectadores tras las amplias reformas finalizadas a finales de 2024, y el Camp Nou de Barcelona, reabierto parcialmente mientras se llevan a cabo obras de renovación que aumentarán su aforo a 105,000, aunque el proyecto va con retraso.
Los primeros pasos de lo que se prevé que será una intensa campaña de presión los dio en enero el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, quien insistió en que España acogerá la final y aprovechó el caos en torno a la final de la Copa Africana de Naciones en Marruecos para intentar sumar puntos.
"España tiene una capacidad organizativa demostrada durante muchísimos años, va a ser la que lidere ese Mundial de 2030 y aquí se celebrará la final de esa Copa del Mundo", declaró entonces a los medios.
"Marruecos realmente está sufriendo una transformación muy grande, en todos los sentidos, incluida en el fútbol", afirmó, si bien precisó que "en la final y en algunos partidos de la Copa África hemos visto escenas que no solo perjudican a la Copa África en sí, sino a la imagen del fútbol mundial”.
En enero se produjeron incidentes de violencia entre el público, mal comportamiento por parte de los recogepelotas y una breve retirada del terreno de juego cuando Senegal venció a Marruecos en la Copa de África, en Rabat, en el recién inaugurado Estadio Príncipe Moulay Abdallah, con un aforo de 69.500 localidades.
El influyente presidente de la Federación Marroquí de Fútbol, Fouzi Lekjaa, declaró recientemente a la televisión estatal que "hasta la fecha no se ha tomado ninguna decisión sobre la asignación de los partidos. Estas decisiones se toman exclusivamente mediante consultas entre los tres países anfitriones y la FIFA".
Sin embargo, fuentes de la jerarquía del fútbol africano confirman que Marruecos está ejerciendo una fuerte presión entre bastidores para que la final se celebre en Casablanca y se espera que la competencia entre las partes en pugna se intensifique.
Si se elige Casablanca, sería la segunda vez que una ciudad africana acoge la final del Mundial, tras Johannesburgo en 2010, donde España ganó su único título mundial hasta la fecha.
Cuando España organizó el Mundial de 1982, la final se disputó en el Santiago Bernabéu, donde Italia venció a Alemania Occidental por 3-1.