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Omar Quintero y el respaldo de la continuidad
La Selección Mexicana de Basquetbol luce una actitud renovada desde el 2021, punto de partida de nuevas decisiones deportivas en la cancha. El truco de la cohesión grupal proviene del liderazgo, el respeto y la apertura de oportunidades a jugadores promesa.
En el 2027 se dará la oportunidad de hacer una retrospección del ciclo Omar Quintero como entrenador de la Selección Mexicana. En el balance de los resultados se pesarán los Juegos Centroamericanos y del Caribe (El Salvador), la Copa del Mundo FIBA (Indonesia, Japón y Filipinas), los Panamericanos (Chile), los Olímpicos de París, y demás partidos que intervendrán estos años. De lo anterior brotará una evaluación que marcará una época.
Omar tomó a la Selección en febrero del 2021, después de dos entrenadores que tuvieron el control en el 2020, Francisco Olmos y Sergio Molina Soler. Su primera tarea fue dirigir al equipo en los dos últimos partidos para la clasificación a la FIBA AmeriCup de 2022 y ahora su gestión ha provocado una secuencia de resultados en competencias internacionales, venciendo a grandes fantasmas como Puerto Rico, Estados Unidos y Rusia, hasta llegar al máximo logro: el acceso al Mundial FIBA, por segunda vez, en 50 años.
La continuidad es un rasgo que marca el ciclo Quintero. Días antes de conseguir el boleto mundialista, en febrero de este año, el presidente de la ADEMEBA, Modesto Robledo le extendió el contrato cuatro años más. La última vez que un coach duró un máximo de cuatro años fue Arturo "Mano Santa" Guerrero (1990–1994).
En la presentación del proyecto de Selecciones Nacionales, Omar Quintero atendió a EL ECONOMISTA para hablar sobre su gobernanza en el equipo, que dijo, se ha impulsado por una suma de esfuerzos, desde lo administrativo a lo deportivo, dividiendo en porcentajes de 25% el apoyo entre la ADEMEBA, patrocinadores, jugadores, coaches y staff.
¿Necesitas del título mundialista o de los Centroamericanos o de Panamericanos para considerar que tu carrera como entrenador llegó a la consolidación?
“Conseguir el boleto al Mundial, no cualquiera tiene eso en su currículum y yo no dependo de una victoria para decir que soy mejor o peor, voy día a día, mi trabajo habla por sí solo, pero todo es integral (...) Me dieron mi renovación de contrato, enfrente de los jugadores. El Profesor Modesto Robledo me dio la continuidad hasta el 2027. Es un proceso al que hay que darle continuidad, si no, de nada serviría convocar a jugadores, nunca se había conseguido una renovación y fue antes de ganar el pase al Mundial. Todos los resultados posibles, los hemos obtenido”.
Jugadores con experiencia en Selección como Gabriel Girón Jr., que jugó en todos los clasificatorios de las Americas y Gael Bonilla titular en los encuentros que dieron el pase al Mundial expresan que Quintero es claro en el ADN de juego que quiere plasmar, es un entrenador que da nuevas oportunidades a veteranos y a la nueva generación y que dentro del equipo, sobre todo, regresó el orgullo de portar la camiseta Tricolor.
¿Qué es para ti el liderazgo y cómo tomar decisiones en las que todos estén de acuerdo y satisfechos?
“El liderazgo es trabajar y poner la muestra de lo que se quiere, ser congruente con lo que dices y haces, eso es lo primordial y el respeto se gana no se impone. En las decisiones dejo que mis jugadores y cuerpo técnico participen y se toma lo mejor de acuerdo a lo que sea mejor para todos”.
Omar reitera en cada aparición pública que él convocó a Gustavo Ayón y que le deja a Juan Toscano (jugador de la NBA) la puerta abierta al equipo, independientemente de las declaraciones que ambos emitan sobre su salida.
Gabriel Girón y Gael Bonilla son esos casos en los que han tenido más de un capítulo con la Selección.
“Todos aquí se van a ganar un lugar. El training Camp será de 30 jugadores entre jóvenes y veteranos, será una competencia interna y nadie tiene su lugar asegurado. Para dar más de una oportunidad a un jugador la continuidad es importante porque habla del trabajo, mantenemos un núcleo importante, una columna vertebral de 8 -9 jugadores que repitieron en todas las ventanas porque es muy complicado con este nuevo sistema, porque se tienen 72 horas antes para que te presten a los jugadores y viajar, no paramos. Ellos entienden mi filosofía en ofensiva y defensiva, son los jugadores que sienten la camiseta y eso es lo más importante.Siempre tengo rotación de jugadores para que sea una buena competencia interna. Todos los que han ido y venido es porque ha sido lo mejor para los partidos de acuerdo al rival”.
El contexto directivo, administrativo que atraviesan las Selecciones Nacionales ha favorecido en respaldo económico y simbólico al proyecto del entrenador. La Federación y el nuevo Consejo de Baloncesto Mexicano (de la iniciativa privada) ratifican su continuidad. Carlos Lazo, presidente del grupo empresarial Xoy Capital invitó a Quintero a un viaje a Europa para foguearse en el área directiva.
“Él me apoyó económicamente pero los contactos son míos. Yo conseguí el contacto para poder ir al Real Madrid, al Barcelona, al Joventut Badalona de España, donde tuve la oportunidad de estar con tres de los mejores entrenadores del mundo como es Pablo Laso Biurrun, entrenador histórico del Real Madrid y después fui a Turquía para ver cómo es la metodología que ellos usaban y qué podríamos adaptar a la de nosotros”
¿En qué error se puede caer al pensar que todo lo que hay en Europa o Estados Unidos puede adaptarse en México?
“Nosotros tenemos ‘el estilo México’. Tenemos la fisonomía como en España, con un juego estructurado, pero no nos vamos a quitar a EU, nuestro vecino, con esa chispa de juego uno contra uno. Es lo que he hecho, esa mezcla de culturas que es el juego bonito, por eso somos unos de los equipos más ofensivos de América, por eso este equipo es tan vistoso, tenemos un estilo particular pero es de acuerdo a nuestras habilidades y fortalezas”.
¿Qué tanto permites que la buena relación con Carlos Lazo y Modesto Robledo crucen el trato e influencia con los jugadores?
“Todos pueden venir y platicar, pero es una línea muy delgada, los jugadores lo saben. Aquí quien manda en el tema deportivo soy yo, con la libertad desde el primer día de escoger a los jugadores de decir quien viene o no. Pero nadie viene a influir, no pasa en el basquetbol y menos conmigo”.
Pasaron nueve años para conseguir el pase al Mundial FIBA y en medio, una laguna donde no se consiguieron resultados, con impagos de jugadores que quedaban decepcionados y sin identidad. Ver a Omar Quintero continuar hasta el 2027 significa un total de seis años al frente de la Selección, algo muy raro, pero hoy una realidad.