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La final requiere de 7,000 personas para funcionar
Los juegos por el título siempre son eventos de gran afluencia, por lo que se deben asegurar de que no haya ningún incidente.
En la final del futbol mexicano, no todo son emociones, goles, angustias y triunfos. La serie que define al campeón y se conforma de los dos partidos más importantes del semestre para el balompié nacional reúne a 22 jugadores en la cancha, 130,000 aficionados en las tribunas y, al menos, 7,000 personas para realizar la logística de los dos encuentros.
¿Qué sería de los juegos sin el personal de seguridad, mantenimiento, limpieza, boleteros y vendedores, que son indispensables para la logística de los partidos y que sólo para el Estadio Azteca son necesarios 6,000 personas para la organización de un evento de la magnitud de la final?
Para el juego de ida, en León, 500 elementos de seguridad resguardarán el Nou Camp, según cifras de la Secretaría de Seguridad del municipio, y un número similar estará a cargo de la organización del duelo.
Aunque la final es un evento de trascendencia nacional, debido a los rivales que ahora se enfrentan en el Apertura 2013, los números del personal de apoyo cambiaron con respecto al torneo anterior.
La disputa por el título entre América y Cruz Azul fue resguardada por 8,300 policías, mientras que para esta edición serán requeridos 3,500 elementos.
Héctor Raúl Barrios, director de Operaciones del Estadio Azteca, reveló a El Economista que son 2,500 personas las que se ocupan para la organización de un partido donde se asegura el lleno en las gradas. La cifra incluye al personal de limpieza, mantenimiento, seguridad privada, vendedores, servicios médicos, supervisores y atención a palcos.
Siempre y cuando sea un lleno total, ése es el personal que se requiere. Para un partido de media demanda entre 45,000 y 65,000 espectadores necesitamos 1,800 personas y para un juego de baja demanda menor a 25,000 aficionados son suficientes 1,000 empleados , mencionó el dirigente.
AL MENOS 227,000 BEBIDAS SE CONSUMEN EN LA FINAL
El dirigente del Coloso de Santa Úrsula dijo que el consumo promedio por aficionado en el inmueble es de 1.3 vasos de cerveza, un total de 130,000 vasos durante el partido, con un costo de 70 pesos, por lo que la derrama económica ascenderá a 9.1 millones de pesos.
El consumo de refresco asciende a 0.6 refrescos por asistente.
En León, para el juego ante América, la estimación de venta será de 37,000 cervezas, con un precio de 30 pesos, y sólo se podrá consumir hasta el minuto 60, ya que se suspenderá la venta. En total serán 167,000 vasos de cerveza los que se consuman en ambos partidos de la final, con ingresos estimados en 10.2 millones de pesos.
SÓLO 90 MINUTOS PARA ?ORGANIZAR LA FINAL
Héctor Raúl Barrios expresó que al año se organizan un total de 120 eventos en el Coloso de Santa Úrsula, de los cuales 52 son considerados masivos, es decir, con una asistencia superior a las 2,500 personas; por lo que se necesita una semana para organizar un acto de importancia nacional como la final.
Sin embargo, el directivo dijo que la capacidad de organización del personal será capaz de acondicionar el partido por el título del futbol mexicano con sólo 90 minutos de diferencia entre un evento religioso, que se efectuará el mismo día del partido, y la apertura de puertas para los aficionados que asistan a la final.
Retirar al público de las gradas nos lleva 18 minutos y 20 minutos más acondicionar la cancha para la final; además tenemos protocolos avalados, año por año, por Protección Civil en donde todos los eventos hay un puesto de mando, ocupado por las personas encargadas de la organización y seguridad, y en caso de una emergencia se decide, en el momento, si es necesario suspender el evento , comentó el directivo del Estadio Azteca.
Barrios Neri explicó que tienen todas las medidas de precaución contra fallas eléctricas, incendios, sismos o amenaza de bomba.
Durante todo el partido, en las pantallas, indicamos a los aficionados las acciones en caso de siniestro, además de las rutas de evacuación , concluyó.
eduardo.hernandez@eleconomista.mx