Lectura 5:00 min
¿Qué es el derecho a la desconexión digital?
En México, la desconexión digital está reconocida en la LFT, pero solo para quienes trabajan bajo la modalidad de teletrabajo; no obstante, una iniciativa en el Congreso busca extender este derecho a toda la fuerza laboral, establecer límites a las comunicaciones fuera de horario y proteger el descanso.
En México, la desconexión digital ya se regula en el apartado de teletrabajo de la LFT.
La desconexión digital ya es un derecho reconocido en la Ley Federal del Trabajo (LFT), pero hasta ahora su regulación se ha limitado a un grupo específico de personas trabajadoras en México. Ante la disponibilidad permanente que permiten las herramientas tecnológicas, el debate se centra en extender esta garantía al resto de la fuerza laboral.
De acuerdo con estudios, el tiempo de trabajo en México se extiende fuera del horario debido a dispositivos móviles y aplicaciones de mensajería instantánea. Según el Índice de Tendencias Laborales de Microsoft Work Lab, un trabajador promedio experimenta interrupciones por notificaciones o correos cada dos minutos, mientras que una encuesta de OCC señala que 50% es contactado de forma recurrente en su tiempo libre.
Te puede interesar
La disponibilidad permanente impacta directamente a la población trabajadora y puede provocar síntomas de estrés, ansiedad, agotamiento e incluso depresión. Por ello, organismos ya han delimitado formalmente el derecho a la desconexión digital e impulsado su incorporación en la legislación.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) define la desconexión digital como la necesidad de respetar la intimidad y privacidad de las personas trabajadoras, estableciendo límites claros al tiempo de trabajo y al control patronal, y reconociendo el descanso efectivo como un derecho universal.
¿En qué consiste el derecho a la desconexión digital?
En México, la desconexión digital se regula en el apartado de teletrabajo. De hecho, la NOM-037 señala que la persona trabajadora tiene derecho a apartarse del trabajo, desconectarse de las tecnologías de la información y la comunicación, y abstenerse de participar en comunicaciones relacionadas con el trabajo al término de la jornada laboral, durante las vacaciones, permisos y licencias.
No obstante, la regulación está limitada a la modalidad de teletrabajo, dejando desprotegido al personal de esquemas presenciales o híbridos. Por ello, en el Congreso de la Unión avanza una iniciativa que busca garantizar el derecho a la desconexión digital para todas las personas trabajadoras, así como incluir una definición formal.
La propuesta es que la desconexión digital se entienda como el derecho de las personas trabajadoras a abstenerse de participar en cualquier tipo de comunicación con el centro de trabajo fuera del horario laboral. Asimismo, se especifica que, en esquemas de horarios flexibles bajo teletrabajo, este derecho también aplicará durante las pausas convenidas entre trabajadores, sindicatos y empleador.
En el mundo, el tema ya se ha empezado a regular; de hecho, el Diccionario Panhispánico del Español Jurídico de la RAE, ya define a la desconexión digital como un derecho de las personas trabajadoras y los empleados públicos a que su tiempo de descanso, permisos y vacaciones, así como su intimidad personal y familiar, no se vean negativamente afectados por el uso de dispositivos digitales por parte del empleador.
Es decir, el empleador no debe invadir el tiempo de descanso ni la vida personal y familiar de una persona mediante herramientas digitales, ni utilizarlas para mantener a las personas disponibles para el trabajo fuera de su horario laboral.
Asimismo, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) señala que los trabajadores tienen derecho a desconectarse de sus dispositivos digitales y a no ser contactados por su empleador fuera del horario laboral ni durante sus vacaciones, para garantizar su tiempo de descanso y el disfrute de su vida personal y familiar.
¿Por qué introducir la desconexión en la LFT?
La hiperconectividad y el uso constante de herramientas tecnológicas en el ámbito laboral generan diversos efectos negativos en la salud física y mental, así como en la calidad de vida de las personas trabajadoras. Por ello, más de 10 países ya han optado por ajustar su legislación laboral para incluir el derecho a la desconexión digital, en algunos casos desde hace casi una década.
Mientras tanto, en México, el debate legislativo ha comenzado a poner el tema sobre la mesa, reconociendo no solo que el trabajo remoto puede desdibujar los límites de la jornada laboral, sino también que los dispositivos tecnológicos, incluso los de uso personal, facilitan la conexión permanente.
Los periodos de descanso son indispensables para salvaguardar el descanso efectivo, la salud, y el equilibrio de la vida personal y profesional de las personas. Por ello, los legisladores señalan en sus argumentos que establecer la obligación patronal de respetar el derecho a la desconexión es necesario para garantizar su cumplimiento.
Siguiendo el ejemplo de otros países, la propuesta plantea obligar a los empleadores a respetar los periodos de descanso e implementar políticas internas que definan el uso adecuado de los canales digitales y los horarios de comunicación, protegiendo, además, a las personas trabajadoras de represalias o sanciones por no responder fuera de su jornada.