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¿Cómo está México en desconexión digital? 50% recibe mensajes de trabajo en su tiempo libre
Aunque se impulsa una reforma para ampliar el derecho a la desconexión en la Ley Federal del Trabajo, expertos piden a las empresas establecer políticas que protejan el tiempo libre de sus empleados, pues no hacerlo afecta el descanso y la salud mental de los trabajadores.

La falta de descanso derivada de la disponibilidad permanente tiene un impacto en la salud de las personas.
El descanso al concluir la jornada laboral sigue siendo una deuda pendiente en México debido a la falta de una regulación en materia de desconexión digital y es que el 50% de las personas recibe mensajes, llamadas o correos de trabajo de forma recurrente durante su tiempo libre, según una encuesta de OCC.
Recibir mensajes fuera de horario provoca una alteración en procesos cognitivos como la atención, la memoria y las funciones ejecutivas de procesamiento emocional, menciona Jorge Gutiérrez Siles, psicoanalista y consultor senior de Kaysa Salud y Bienestar.
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Si bien la Ley Federal del Trabajo (LFT) señala el derecho a la desconexión, hasta ahora la protección solo aplica para quienes laboran en un esquema de teletrabajo, mientras que el resto de las personas trabajadoras queda en un limbo protagonizado por el aumento de canales y herramientas que han facilitado la hiperconectividad.
Además, se estima que un trabajador promedio es interrumpido cada dos minutos por alguna notificación, junta o correo, según el Índice de Tendencias Laborales de Microsoft Work Lab, mientras que el Reporte de Salud Mental de AXA señala que 88% de las personas no logra desconectarse de sus responsabilidades laborales.
De acuerdo con el sondeo de OCC, hasta 71% no logra desconectarse ni siquiera cuando está de vacaciones; a esto se suma el estudio Expectativas y Vacaciones de Rankmi, el cual indica que, en el país, sólo 40% de las personas reporta una desconexión laboral efectiva, cifra inferior a la registrada en el promedio del 52% de Latinoamérica.
La falta de descanso derivada de la disponibilidad permanente tiene un impacto en la salud de las personas. El informe Salud Mental en la era de la IA de MetLife advierte que 80% de la fuerza laboral en México ha sufrido alguna afectación de salud mental ligada al trabajo, como estrés, ansiedad, agotamiento o depresión.
La falta de desconexión impacta en la salud laboral
El problema no radica exclusivamente en las exigencias patronales, sino en la asimilación cultural de la sobrecarga laboral. Un estudio de Buk resalta que el 56% de las personas percibe como algo positivo estar disponible para la empresa durante sus vacaciones.
Erika Villavicencio-Ayub, directora de DserOrganizacional para Latam, reconoce que la falta de una “verdadera desconexión” deriva de la cultura laboral que se tiene y a la que se suma un “uso tóxico de la tecnología”.
“Esta cultura del esfuerzo mal entendida migró del espacio físico al digital, generando un trabajador que siempre contesta por miedo o por un sentimiento de culpa que le hace pensar que no está comprometido”, menciona.
Por su parte, Jorge Gutiérrez Siles refiere que, en ese escenario, el trabajador entra en un estado de hiperalerta por saber si debe responder o no, provocando fatiga cognitiva, agotamiento muscular y un posible aislamiento que impacta en las relaciones familiares y personales.
Desconexión requiere descanso real
Los expertos coinciden en que la falta de desconexión provoca que el sistema nervioso se mantenga en alerta permanente, las jornadas de trabajo se extiendan, las cargas de trabajo aumenten y eso no solo genera desgaste emocional, sino también desmotivación, irritabilidad y síntomas depresivos que pueden desencadenar ansiedad y burnout.
Si bien en el Congreso de la Unión se promueve una reforma a la LFT para establecer el derecho a la desconexión digital para todas las personas, sin importar el modelo de trabajo que tengan, Jorge Gutiérrez enfatiza que el descanso no solo debe abordar el tema tecnológico.
“Lo que necesitamos impulsar y dejar claro en la norma es una desconexión laboral efectiva, no solo digital, pues, de lo contrario se corre el riesgo de acotarlo a quienes usan pantallas. La desconexión debe proteger el tiempo de descanso de todos los trabajadores, independientemente del medio de interrupción o de la naturaleza física o remota de su labor”, subraya.
Mientras la discusión legislativa cobra forma, Erika Villavicencio-Ayub puntualiza que las organizaciones deben intervenir en la raíz del problema. “Tienen que analizar las cargas de trabajo de cada puesto. Establecer una política estricta de cero correos y mensajes fuera de horario y capacitar a los líderes para que sean agentes de cambio y no generen presión”, refiere.
Los expertos coinciden en que las empresas no deben esperar a que exista la obligación de respetar la desconexión para implementarla, especialmente porque entre sus beneficios están el descanso, la restauración de procesos cognitivos, la protección del sistema nervioso, la prevención de la fatiga cognitiva, la regulación del cortisol y un mejor rendimiento.



