Buscar
Arte e Ideas

Lectura 5:00 min

La vida es sueño: si dormimos bien, vivimos bien

No basta con dormir, hay que hacerlo bien, por ello es importante tener en cuenta los tres pilares que ayudan a mejorar la calidad del sueño: Duración, continuidad y profundidad, señala el doctor Paul Shkurovich Bialik, jefe de Neurofisiología Clínica en el Centro Médico ABC.

Foto EE: Especial

Hasta hace muy poco tiempo no se reconocía al sueño como uno de los determinantes de la calidad de vida de las personas; sin embargo, hoy la evidencia es clara, una buena noche de sueño, habitualmente es el precedente para un buen día de vigilia y viceversa, en este sentido nos enfrentamos a una dura realidad, pues la calidad del sueño en gran parte de la población no es la óptima y repercute de manera inmediata en el estado de salud y los procesos de enfermedad. 

En México se estima que alrededor del 45% de la población adulta presenta mala calidad del sueño, con este antecedente, las horas que hemos restado a este momento del día se convierten en consecuencias visibles en nuestro día a día. 

Desde 2008, con una propuesta inicial de la Asociación Mundial de Medicina del Sueño, se buscó un día para crear conciencia con la frase “Si dormimos bien, vivimos bien”, por ello cada tercer viernes de marzo se le dedica este tiempo a la reflexión. A pesar de que han pasado ocho años desde que inició esta iniciativa, “todavía es difícil que las personas que padezcan de un trastorno crónico del sueño busquen atención, por ello sigue siendo muy importante hablar del tema”, asegura el doctor Paul Shkurovich Bialik, jefe de Neurofisiología Clínica en el Centro Médico ABC.

Por si esto fuera poco, con la situación de la pandemia por la que estamos atravesando, el sueño se ha visto afectado, esto es relevante  si consideramos que a esta actividad le dedicamos gran parte de nuestra vida, en un aproximado, una persona de 60 años debió haber pasado cerca de 20 años dormida.

El especialista es contundente, “muchas veces pensamos que el sueño es un lujo, que es un premio que nos deberíamos de ganar y olvidamos que en realidad es una necesidad”. 

A propósito de este día, Shkurovich Bialik responde algunas preguntas: 

¿Cuánto tiempo tenemos que dormir? 

Las recomendaciones van cambiando a lo largo de la vida, las necesidades corporales y fisiológicas al dormir no son las mismas entre una persona y otra, pero existen parámetros para poder definir un trastorno.

Una cifra fácil de trabajar es de 7 a 8 horas para un adulto (18 a 60 años), cuando se duerme menos de este tiempo ya podemos decir que estamos frente a una condición de falta de sueño. 

Para los adultos mayores, después de los 65 años empiezan a dormir entre 6 y 7 horas. En el lado opuesto, para los recién nacidos pasa lo contrario, los infantes pasan gran parte del día dormidos hasta los 12 meses, 12 a 16 horas; entre los primeros dos años esta cantidad empieza a disminuir entre 11 a 12 horas, en los prescolares hasta los cinco años son de 10 a 13 y se estaciona en la adultez. 

¿Qué sucede cuando dormimos?

Aunque no hay una teoría única que nos explique de manera definitiva por qué tenemos que dormir, pues no es clara cuál es la necesidad fisiológica, existen dos teorías. Una restaurativa y otra evolutiva o adaptativa, que en realidad no son antagónicas una de la otra.

Ambas reconocen que durante el día se va desgastando el tejido corporal, muscular y nervioso. Toda la actividad que genera está ocasionando la acumulación de ciertas sustancias y la perdida de otras que ocasionan un desequilibrio en nuestros sistemas, pero durante el sueño, definido como un estado de inconsciencia deprimida reversible, nuestro organismo restaura algunos procesos tisulares, celulares y nerviosos, con ello el individuo amanece en buenas condiciones para tener una rutina satisfactoria. 

¿Qué podemos hacer para mejorar el sueño?

Para poder combatir los trastornos, existen recomendaciones que van desde la relajación, evitar la cafeína y el alcohol antes de dormir, tener un horario destinado para las horas de sueño y tratar de respetarlo, evitar pensar en problemas, hasta un tratamiento completo en clínicas de sueño especializadas.

¿Quién es el especialista del sueño?

El estudio del sueño no se solidificó hasta la década de los 60, cuando diferentes investigadores comenzaron de manera empírica y luego científica, ha reconocer que la salud de aquellas personas que duermen es completamente diferente a las que no duermen. 

Así comenzaron estudios tanto en humanos como en animales, en este caso, se les instruía una actividad sencilla como encender una luz para que reciban su comida, que permitía entender el complejo sistema de la recompensa, pero a quienes se les suprimía del sueño, no aprendían igual. 

Esto fue el motor para el estudio de la somnología. Actualmente hay diferentes consejos de especialidad que se han dado a la tarea de certificar especialistas, hay neurólogos, neumólogos, neurofisiólogos, además de psiquiatras, otorrinolaringólogos, entre otros, también existen las clínicas del sueño, sin embargo el especialista asegura que un acercamiento con cualquier médico es el primer paso para atender una condición del sueño, y “la verdad de las cosas es que la mayoría de los problemas se pueden resolver en un consultorio no necesariamente del especialista”. 

Lo importante es que tenemos que estar sensibles y atentos a la necesidad de dormir, porque si no lo reconocemos como un trastorno que potencialmente compromete el estado de salud, nunca nos vamos a acercar al especialista, ni al médico general. 

El mensaje final es importante, hasta ahora se han descrito alrededor de 100 trastornos y en la mayoría de los casos se pueden tratar y corregir. Recuperar la calidad del sueño es recuperar la calidad de vida.

nelly.toche@eleconomista.mx

kg

Temas relacionados

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Noticias Recomendadas