Steve Wozniak reconoce uno de los legados que Steve Jobs dejó en Apple: el diseño de dispositivos con los que incluso un niño de seis años puede interactuar. Y este camino ha llevado a una humanización de la tecnología.

El cofundador de Apple ejemplifica el escenario con un iPhone 4S: escuchan y reconocen voz, hablan, miran a través de la cámara y sienten con la pantalla touchscreen.

"Siri es el futuro de las computadoras y los dispositivos", asegura ante cientos de personas al dictar su conferencia magistral en el SAP Forum, que inició este miércoles.

Pero esto es el comienzo. El cofundador de Apple, que confesó haberse iniciado en el mundo de la tecnología porque no tenía una novia en casa, ve que las computadoras y los dispositivos estarán todavía más integradas en la vida diaria de los humanos.

"Creo que de 42 años a 200 años, las computadoras serán más humanas que nosotros", dice.

El camino, según Wozniak, ya inició al volver más accesible la tecnología para la sociedad, y la adopción del modelo de las aplicaciones en el ecosistema digital en las compañías.

Wozniak ve en las aplicaciones una evolución hacia lo que llama una "inteligencia simulada" -no artificial- que requerirán todavía del toque humano para funcionar.

Será una inteligencia simulada. Debe uno tener el conocimiento previo. Más adelante, las computadoras serán más importantes para los jóvenes que sus propios amigos humanos (...) los van a saber, van a reconocer qué están buscando para hacer de la inteligencia simulada el futuro de la computación", asegura.

julio.sanchez@eleconomista.mx