Evitar el desperdicio de la comida es un gran reto para quienes están conscientes del gran daño que provocan este tipo de desechos, tanto en el aspecto económico, como del medio ambiente a nivel mundial. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), "se estima que un tercio de todos los alimentos producidos a nivel mundial se pierden o se tiran".

Ante esta problemática, existe una aplicación móvil que permite que cada persona pueda hacer la diferencia con un solo clic, se trata de Olio; una plataforma hiperlocal, para compartir de forma gratuita la comida y productos en buen estado que la gente ya no quiere.

"Hay una problemática gigante, pero todo lo vemos en proporciones tan descomunales que es difícil aterrizarlo y como vemos esto tan lejano, tan grande y tan difícil; crees que no puedes hacer algo por resolverlo. Y esa es la magia que tiene esta plataforma, que hace que sea fácil para cualquier persona usarla y evitar el desperdicio de ese pastel, esa torta o ese dulce que dejaste el día anterior ", dijo Carlos Verástegui, fundador de la agencia de mercadotecnia, Ache, quien se dedicó a contactar a las creadoras de Olio para que la interfaz pudiera operar en México.

Olio llega a los hogares mexicanos

En México se generan alrededor de 20 millones de toneladas de desperdicio de alimentos anualmente, lo que representa un costo aproximado de 25,000 millones de dólares, según la consultora WRAP.

Olio, creada en Reino Unido en 2015 y que ya opera en 48 países, llegó a México a principios de 2019 con la intención de contribuir con la reducción del desperdicio de comida en el país, por medio de la creación de comunidades; donde las personas puedan compartir la comida y otros productos entre sí.

"El gran reto en México, es que se trata de una idiosincrasia totalmente diferente a la de los otros países donde funciona esta aplicación, que tienen una cultura más anglosajona. Hay un miedo al otro, entonces es difícil confiar en otra persona que no conoces, es una barrera grande; pero también es una gran oportunidad, porque te permite conocer a nuevas personas y ayudar al mismo tiempo", comentó Verástegui en entrevista para El Economista.

Olio, app
Carlos Verástegui, cofundador de la agencia Ache, contactó a las creadoras de Olio para lanzar la aplicación en México. Foto EE: Cortesía Olio

A pesar de estas barreras, los mexicanos han tenido una recepción positiva para esta aplicación. Luego de comenzar a operar en la Ciudad de México a finales de diciembre de 2018, para el 3 de mayo pasado, la plataforma ya había logrado registrar a más de 3,000 usuarios; mientras que a nivel mundial ya superó el millón.

"Creo que la aplicación de Olio tiene una comunidad muy natural en México, una comunidad que quiere compartir, que quiere dar, que seguramente si pones algunos tacos en la plataforma te va a terminar dando otros dos; o vas a volverte cuate de alguien en esta plataforma, creo que ese es el poder que tiene la app, y que tiene una comunidad como la mexicana", dijo el propietario de Ache.

Además de concientizar a los usuarios en general, esta aplicación también busca el apoyo de establecimientos, restaurantes y otros negocios que estén interesados en convertirse en compañías con cero desperdicios y a su vez ayuden a su comunidad.

"Atraer a las empresas también es una manera muy eficaz para empezar a cambiar la manera que vemos la comida y la forma en que se consume", comentó Anne Charlotte Mornington, quien actualmente vive en México para hacerse cargo de la expansión a nivel internacional de la aplicación.

Los productos más populares que se comparten los mexicanos son ropa, maquillaje y libros, comentó Mornington, quien actualmente se encuentra en México para trabajar en el crecimiento de la comunidad en la zona metropolitana y posteriormente el resto del país.

La aplicación ya puede utilizarse en cualquier rincón del país, donde ya se esté formando una comunidad de personas que comiencen a compartir su comida y otro tipo de productos.

El objetivo de Verástegui y Mornington, por ahora, es hacer que la comunidad de usuarios crezca principalmente en la capital del país, para que a su vez, esta idea se adapte con mayor rapidez en otras ciudades del país.

"Pienso que es muy importante, cuando empiezan este tipo de proyectos de economía circular, es mejor centrarse en la densidad de personas que quieren el servicio y lo usan para hacer funcionar mejor la aplicación. Cuando tenemos un corazón muy fuerte de comunidad, se crece de forma natural y por eso, después de diciembre concentramos nuestro esfuerzo al centro de la ciudad, pero me parece entre más crezca el proyecto, más llegará afuera", dijo Mornington.

En tanto, Verástegui consideró que "si logras conquistar a la Ciudad de México, puedes hacerlo en cualquier otra localidad del mundo. Al final del día tienes un mercado hiperlocal, pero gigante. Primero tienes que focalizar el esfuerzo de que funcione bien aquí y todos los aprendizajes que logras adquirir al operar en esta ciudad ya te permiten irte hacia otros lados", comentó el empresario.

El origen de Olio

La idea de esta aplicación surgió cuando la británica Tessa Clarke, se mudó de Suiza para regresar a Reino Unido y no tenía a quién dejarle la comida que no podría llevarse de viaje, pero fue hasta 2015 cuando la joven madre compartió su visión con su amiga estadounidense, Saasha Celestial, a quien conoció en la Universidad de Stanford.

"He aprendido que realmente la basura de una persona es el tesoro de otra", contó Celestial en el sitio oficial de Olio.

La compañía fue fundada el 9 de febrero de 2015 y tras hacer una serie de estudios de mercado. Sin embargo, antes de invertir los ahorros de sus vidas en el desarrollo de esta aplicación, decidieron hacer una prueba rudimentaria en un grupo de WhatsApp, en el que invitaron a 12 personas que formaron parte de su investigación de mercado y que vivían relativamente cerca; y les pidieron que durante dos semanas compartieran cualquier tipo de comida que quisieran regalar.

Olio, app
Tessa Clarke y Saasha Celestial son las creadoras de esta aplicación que ya opera en 48 países. Foto EE: Cortesía Olio

La primera versión de la aplicación, que solo podía utilizarse en cinco códigos postales del norte de Londres, se lanzó en la App Store el 9 de julio de ese año, y tres semanas después en Google Play. Fue hasta enero de 2016 que la interfaz logró tener la cobertura en todo Reino Unido.

En agosto de 2018, la startup logró recaudar seis millones de dólares en una ronda liderada por el fondo de capital privado, Octopus Ventures, y de acuerdo con Forbes, actualmente ha recaudado alrededor de 8.2 millones en capital.

La compañía está explorando la posibilidad de crear un modelo premium, donde los usuarios más activos tengan la posibilidad de pagar por una suscripción que les dé acceso a beneficios adicionales, además de aprovechar la oportunidad que puede ofrecer la publicidad enfocada a zonas específicas.

Cómo usar Olio

Luego de descargar la aplicación, ya sea en iOS o Android, solo necesitas registrarte y señalar tu ubicación, para que puedas publicar la lista de alimentos o productos que quieras regalar; puede ser desde una fruta o vegetal, alimentos empaquetados, hasta jabón, libros o cualquier otro tipo de artículos.

Ya que hayas subido a la plataforma las fotos e información de los productos, otros usuarios cercanos a tu ubicación, podrán ver qué ofreces y contactarte en caso de que les interese, para pasar a recogerlos al lugar que tú indiques y viceversa.