De Tokio a París, de Londres a Nueva York, los fanáticos de Apple respondieron una vez más al llamado de un nuevo producto, el iPhone 4, que hizo el jueves su presentación mundial en cinco países.

Debido al huso horario, los japoneses tuvieron el "honor" de ser los primeros en poder comprar el aparato y centenares de ellos, algunos con disfraces de teléfono, pasaron la noche en vela bajo el húmedo verano nipón.

Ryochi Hoshino fue el primero de la fila de 500 personas que se formó la víspera delante del negocio que Apple tiene en Tokio, en el barrio Ginza.

" Adoro el diseño. Estoy conforme en un 110%" se entusiasmó Hoshino, mostrando triunfalmente el objeto fetiche, cuarta generación en cuatro años del popular teléfono portátil de la firma estadounidense.

El iPhone 4 está equipado con una pantalla de alta definición, una función que permite las conversaciones telefónicas de vídeo y un software de edición.

Francia, Alemania, Gran Bretaña, Japón y Estados Unidos fueron los países elegidos para el lanzamiento mundial el jueves del nuevo teléfono portátil del gigante de la informática. Tres años después del primer lanzamiento, Apple superó los 50 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo.

En Nueva York, Kunal Patel, de 19 años, hizo cola desde las 21H00 con la esperanza de ser el primero en echar mano sobre el preciado aparato. "Espero comprar uno y revender el viejo", dijo a AFP, mientras aguardaba entre cientos de otras personas que se abriera la tienda de Apple frente a Central Park, bajo decenas de fotógrafos y camarógrafos.

La semana pasada el dispositivo de reservas del iPhone 4 en Estados Unidos se saturó el primer día que fue puesto en servicio. Lo mismo pasó en Japón con el abierto por el operador que comercializa el teléfono, Softbank.

En París, el empresario senegalés Bassirou Gueye se encontraba entre las 350 personas que hacían cola antes de las 08H00 (0600 GMT) en la puerta de la principal tienda de Apple en la capital francesa, situada en el selecto centro comercial que se encuentra debajo del Museo del Louvre.

" Viajé especialmente a París para comprar el iPhone 4. Estoy interesado en sus detalles de alta tecnología", dijo Gueye, un autoproclamado fan de Apple que ya posee media docena de aparatos del gigante norteamericano de la informática.

Según los especialistas, este nuevo teléfono no aporta cambios tecnológicos demasiado revolucionarios, pero el efecto de la moda siempre da buenos resultados.

En Londres, cientos de personas también se dieron cita en la tienda de Apple en Regent Street. "Me gusta encontrar gente en eventos como éste. Me gusta la excitación", dijo Alex Lee, un canadiense de 27 años que vive en Dubái y que viajó a Londres para el lanzamiento del nuevo iPhone.

Tener en la mano el iPhone 4 "es verdaderamente increíble, loco!, exclamó en Londres Ben Paton, de 23 años y el primero en salir de la tienda de Apple, donde se había formado una cola de unas 500 personas.

La misma escena de filas de gente esperando en la puerta de un negocio de Apple se podía ver en varias ciudades de Alemania -Berlín, Múnich, Fráncfort, Colonia, Hamburgo-, país en donde la compañía Deutsche Telekom se quejó de no tener suficientes aparatos para cubrir la demanda.

A pesar del fervor por el aparato, la salida a la venta del último iPhone estuvo marcada por dificultades.

Apple anunció el miércoles que debido a problemas de producción, el modelo blanco de su nuevo teléfono, también propuesto en negro, no estaría disponible hasta fines de julio.

Hace dos meses Apple tuvo que atrasar el lanzamiento internacional de su tableta iPad por no poder responder a la demanda en Estados Unidos.

El nuevo teléfono estará disponible en otros 18 países en julio y en 24 más en agosto.

Apple vendió más de 50 millones de aparatos de la gama iPhone en el mundo desde que lanzó el primer modelo en 2007.

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