Bancos y autoridades financieras reconocen que, una vez que ya terminaron los aplazamientos de pago de créditos, que se anunciaron en marzo y abril, sí habrá un incremento en la cartera vencida a partir de los próximos meses. Sin embargo, las instituciones se han preparado, —creando reservas—, y en las próximas dos semanas estarían presentando ya el plan de reestructuras para quienes lo requieran.

El miércoles en el Expansión Summit 2020, Juan Pablo Graf, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), detalló que se sigue en el diálogo con los intermediarios financieros para ver qué tipo de reestructuras se van a llevar a cabo.

“Qué tipo de alivio se le puede dar a los deudores, que paguen menos en los siguientes meses y paguen más posteriormente. Se pueden beneficiar de reducciones en los saldos, de reducciones de tasas de interés, reestructuras de los créditos que los intermediarios puedan llevar a cabo en apoyo de sus deudores”, dijo.

Agregó que también se analiza qué regulación pudiera incentivar esta acción. “Por ejemplo de reservas crediticias, requerimientos de reservas diferentes para créditos que estén bien reestructurados. Y las reservas adicionales que se vayan creando, dar incentivos también para que se constituyan estas reservas mediante la contabilidad de ellos”.

El funcionario añadió que también se estará trabajando en alinearse todavía más con estándares internacionales.

“Esto lo estamos desarrollando estos días, debemos tenerlo terminado ya en un par de semanas”, precisó.

Respecto a la calidad de la cartera de crédito, el funcionario dijo que sí viene un incremento. “Muchas de estas carteras han estado dormidas, por un periodo de cuatro a seis meses. Ahora que despierten vamos a ver cómo vienen estas carteras: cuánto se regularizará, cuánto se va a reestructurar. Sí esperamos un aumento, no importante, de la morosidad de las carteras.”

Tres situaciones distintas

Luis Niño de Rivera, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), coincidió en que sí vendrá un deterioro de la cartera, y que ahora, tras el término del diferimiento de pagos de créditos, se verán tres situaciones: una, aquellos acreditados cuya situación económica no ha cambiado y seguirán cumpliendo con sus mensualidades.

Otra, agregó, los que siguen laborando pero su ingreso ha disminuido. Aquí, abundó, se aplicará una reestructura y reprogramación de pagos, dándoles tiempo a que se vuelva a incrementar su productividad financiera para buscar una salida; y los que definitivamente no podrán ya pagar sus adeudos bancarios.

“Estamos buscando la forma más inteligente de darle tiempo a nuestros acreditados”, subrayó.

Añadió que esta semana empiezan a vencer los diferimientos “y estamos trabajando con nuestras autoridades bancarias para diseñar el plan de reestructura de sus créditos para seguir apoyando a los clientes de la banca.”

Aunado a ello, recordó que de enero a junio la banca ha creado reservas adicionales por 29,000 millones de pesos, de los cuales 7,000 millones son para créditos ya específicos, y 22,000 millones para genéricos.

“Nos hemos venido preparando en el sector bancario para hacer frente a esta incertidumbre económica y a la posibilidad de que algunos clientes no puedan hacer frente a sus pagos”, enfatizó.

eduardo.juarez@eleconomista.mx