El sector de sociedades financieras de objeto múltiple entidades no reguladas (sofomes ENR) tendrá un cambio en el nombre de su figura, con el cual se eliminaría el añadido de no reguladas y se cambiaría a no vinculadas. De acuerdo con Fernando Padilla Ezeta, presidente de la Asociación de Sofomes en México (Asofom), la propuesta es analizada por el Banco de México y la Unidad de Banca Valores y Ahorro de la Secretaría de Hacienda y se espera que en las próximas semanas estas instancias le otorguen el aval.

“Donde hay coincidencia con las autoridades es en que la nomenclatura ENR ya no hace referencia a las sofomes de hoy en día, porque ya estamos reguladas igual que un banco en materia de prevención de lavado de dinero”, dijo en entrevista Padilla Ezeta y añadió que desde el nacimiento de esta figura, hace 13 años, se estableció dicho mote porque no estaban sujetas a ninguna regulación ni supervisión de alguna autoridad financiera.

Las sofomes son entidades financieras dedicadas al otorgamiento de crédito, arrendamiento o factoraje financiero y no pueden captar recursos del público en general. En la actualidad hay dos tipos de sofomes, las que tienen la nomenclatura de reguladas, debido a que tienen algún vínculo con un banco o participan en el mercado de valores, y las no reguladas, mismas que tienen que cumplir con regulación de prevención de lavado de dinero. Según registros de las autoridades, en la actualidad operan 1,652 sofomes ENR y 47 sofomes reguladas.

Padilla Ezeta comentó que lo que se busca es que se identifique a las sofomes ENR con la nomenclatura de no vinculadas, debido a que no tienen ningún vínculo con algún banco u otra entidad financiera regulada. “El mote de ENR no aplica, no hace sentido y no determina lo que hoy son las sofomes”.

El apellido maldito

De acuerdo con el presidente de la Asofom, la nomenclatura que tienen las sofomes ENR a veces genera incertidumbre en los inversionistas cuando buscan obtener fondeo.

“Nosotros tenemos un apellido maldito (...) Para cualquier inversionista que no está conectado al mundo de las sofomes, el mensaje de no regulado se interpreta como de riesgo, entonces nos cierra muchas puertas a la hora de buscar financiamiento, incluso a la hora de buscar servicios”, comentó Padilla Ezeta.

“Es un tema de desconocimiento de la realidad de lo que somos las sofomes. Incluso hemos visto que algunos bancos mexicanos no han comprendido lo que es una sofom hoy en día; nos ven como las sofomes de hace 13 años sin ningún tipo de regulación o supervisión, lo cual para muchas entidades es zona de alto riesgo y no abren la puerta para generar operaciones”, agregó.

El presidente de la Asofom destacó que la realidad para estas entidades es muy distinta respecto hace 13 años, cuando nació la figura, pues antes no tenían una vigilancia por parte de las autoridades financieras; sin embargo, desde la reforma financiera, en el 2014, se obligó a estas instituciones a cumplir en materia de prevención de lavado de dinero y de transparencia ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

“Estamos supervisadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y por Condusef, tenemos la regulación de prevención de lavado de dinero y somos parte del sistema financiero. Más que hacer una modificación (al nombre) de fondo es de forma”, detalló Padilla Ezeta.