La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) destacó que las mejoras en el diseño de los sistemas de pensiones realizadas durante la última década en los países del organismo aumentaron su sostenibilidad financiera.

En el informe “Panorama de las pensiones 2018 de la OCDE”, considera que tras estas mejoras, ahora los gobiernos deberán centrarse en velar porque proporcionen a las personas un ingreso de jubilación adecuado.

En el reporte, sostiene que los gobiernos afrontan retos como el envejecimiento de la población, bajos rendimientos de los ahorros para el retiro, pequeño crecimiento, menor estabilidad en las carreras profesionales e insuficiente cobertura de pensiones entre algunos grupos de trabajadores.

Estos problemas han erosionado la confianza en que los sistemas de pensiones, bien sean de reparto o de capitalización, cumplirán sus promesas una vez que los trabajadores lleguen a la edad de jubilarse, agregó el organismo internacional.

“La reforma de las pensiones es aún un reto continuo, ya que los países necesitan garantizar que las personas reciban una pensión adecuada y a la vez costeable”, señaló el secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría, al presentar el informe en París este lunes.

Muchos países han puesto en marcha mecanismos automáticos para ajustar las prestaciones de pensión a la evolución económica y demográfica, así como opciones predeterminadas para ayudar a quienes no desean o no pueden elegir.

Asimismo, las naciones han tomado medidas para fortalecer las redes de seguridad, con el fin de evitar la pobreza en la vejez, apunta la OCDE en su reporte.

En tanto, refiere, los reguladores y los responsables de formular políticas públicas también han emprendido acciones para afianzar los marcos regulatorios y de supervisión de los planes de pensión de capitalización, con miras a garantizar que gestionen los ahorros de la población para su mayor beneficio.