Haber postergado la aprobación definitiva de la ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, mejor conocida como Ley Fintech, es una oportunidad para discutir algunos temas que podrían ser restrictivos para esta industria en caso de que no se modifiquen, indicó Juan Carlos Flores Acevedo, director general de la plataforma de préstamos de persona a persona Doopla.

En entrevista, Flores Acevedo indicó que era previsible que el proyecto de ley no se aprobara en el periodo ordinario de sesiones que concluyó hace algunos días debido a la carga legislativa; sin embargo, esto tendría que generar un espacio para que se afinen algunos temas, como el de los límites a las operaciones de estas plataformas, así como los requerimientos de capital que se les solicitarán.

“Era previsible este escenario. Creo que el tiempo adecuado (para su discusión y aprobación) tenía que ser el periodo anterior, el de marzo a abril pasado (...) Es una oportunidad para que la Cámara de Diputados escuche las inquietudes que tenemos en el sector; en lo que a Doopla concierne nos preocupa mucho el artículo 36 y el 44 del proyecto”, explicó Flores Acevedo.

El artículo 36 del proyecto se refiere a los requerimientos que se solicitarán a este tipo de organizaciones para lograr la autorización para operar. En éste, se dice que estas entidades tendrán que fijar un capital mínimo para llevar a cabo sus actividades de acuerdo a las disposiciones que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores emita.

“(El capital mínimo) podrá estar diferenciado en función del tipo de actividades que realicen y riesgos que enfrenten”, se puede leer en el proyecto que fue aprobado por el Senado el pasado 5 de diciembre y que no logró ni siquiera discutirse en comisiones de la Cámara de Diputados en el anterior periodo de sesiones.

Para Flores Acevedo, aunque los requerimientos de capital se aterrizarán en la legislación secundaria, es necesario establecer que lo que se pedirá a estas plataformas no sea equivalente a lo que se le solicita a las instituciones financieras tradicionales.

“Queremos que no se nos vaya a tratar como una institución tradicional, porque hacemos cosas totalmente distintas. En el caso de los bancos, ellos prestan de sus recursos, de su balance, no es el caso de plataformas como Doopla, que simplemente conectan a personas que buscan un préstamo y las que quieren invertir sus recursos, no destinamos recursos propios y por lo tanto no destinamos un capital mínimo contable”, afirmó Flores Acevedo.

El directivo de Doopla ejemplificó que en países como Inglaterra a este tipo de plataformas se les solicita un capital mínimo de 0.1 a 0.5% de los activos que intermedian, lo que sería ideal para aplicar en México.

“Quizá sí (tendríamos que) contar con un capital mínimo de operación, como sucede en Inglaterra, que fluye de 0.1 a 0.5% de los activos que intermedian, pero de ninguna manera 15%, como lo exigen las reglas Basilea III porque se le daría un tiro de gracia a la industria por completo”, acotó.

Respecto al artículo 44 del proyecto, el cual se refiere a los límites que las autoridades deberán fijar a este tipo de plataformas, afirmó que no hace sentido fijar este tipo de condicionantes

“No hace sentido que a una industria, a la que se le requiere mucha fe, mucho potencial y que está probado que puede ayudar a muchas personas, de entrada se le diga que le van a poner límites”, concluyó.