En el principio fue el crédito. Registros arqueológicos indican que el sistema económico basado en deuda precede por milenios a la acuñación de la primera moneda. Campesinos sumerios asumían el pago de una deuda ante el rey para salir de la servidumbre, por la cual debían trabajar para aumentar el patrimonio real a cambio de que el soberano concediera una amnistía con la que concedía la libertad al deudor.

La historia de la deuda es dinámica, tanto que es actualmente uno de los pilares de la economía mundial y parte inevitable de nuestras vidas, adoptando la forma del crédito. Por ello es necesario entender una de las advocaciones más tentadoras del crédito: la tarjeta de crédito, y saber escoger la que nos hará asumir una deuda más manejable. Un elemento de discernimiento es el CAT, que aplica tanto para contrato de créditos como para la adquisición de tarjetas de crédito ante las instituciones financieras.

¿Qué es el CAT en las tarjetas de crédito?

Las instituciones financieras, además de cobrar los intereses generados por las compras o la disposición de efectivo realizadas con las tarjetas de crédito, también consideran el cobro por distintos conceptos y que se suman al costo del crédito otorgado, como las comisiones, la anualidad y las primas de seguros que el cliente decida pagar. La Ley para la Transparencia y el Ordenamiento de los Servicios Financieros obliga a toda institución financiera a hacer el cálculo del costo total de la contratación de un crédito, que contemple la totalidad de los conceptos que implican un pago por parte del cliente, y expresarlo en términos porcentuales. El periodo del cálculo debe ser a un año. Este porcentaje es el Costo Anual Total (CAT), y las instituciones financieras deben emitir un cálculo promedio (CAT promedio) para cada uno de sus productos financieros, y deben también presentar uno personalizado para todo contratante de un crédito.

El CAT sirve, en el caso de las tarjetas de crédito, para comparar cuál de ellas generará un menor y un mayor costo del financiamiento para el cliente. Se puede dar el caso, por ejemplo, de una tarjeta que ofrezca bajos intereses, pero que las comisiones eleven el costo del financiamiento. El caso contrario es si una tarjeta presenta un interés sobre el crédito elevado, pero el costo y el número de las comisiones es muy bajo. Para saber cuál es la que más conviene, es necesario revisar el CAT promedio emitido por la institución financiera para la tarjeta, y pedir en la sucursal antes de firmar cualquier contrato el cálculo personalizado del CAT.

El CAT personalizado es importante, dado que el CAT promedio —que es con el que se promocionan las tarjetas de crédito y tiene fines informativos— se calcula con base en ingresos promedio de un contratante promedio, con una capacidad de pago promedio. El cálculo personalizado dará al contratante una proyección específica de cuánto será el costo del financiamiento. Para los contratantes de tarjetas de crédito no totaleros, es decir, que hacen el pago del crédito en abonos mensuales, el CAT es información vital. Datos del Banxico indican que en México, el 51.7% de las tarjetas de crédito se pagan por abonos mensuales, y representan el 75.4% de la cartera de crédito de las instituciones financieras.

¿Cuáles son las variables que se toman en cuenta para el cálculo del CAT en las tarjetas de crédito?

  • La línea de crédito de la tarjeta.
  • La tasa de interés anual.
  • El total de las comisiones que se cobrarán.
  • El pago mensual (o pago mínimo) que se hará al vencimiento del mes.
  • Son 36 el número de mensualidades considerado en el cálculo.

El Banco de México proporciona una calculadora del CAT, disponible en su sitio (el navegador debe tener soporte para Flash).

La forma de interpretar el CAT promedio de una tarjeta de crédito

Una tarjeta cuyo CAT promedio es de 31% y una tasa de interés promedio de 23.4%, indica que al año el cliente pagará, suponiendo que haga uso del total de la línea de crédito de la que disponga la tarjeta elegida, el 31% de la línea de crédito. Dicho de otro modo, y con fines expositivos, si la línea de crédito es de 10,000 pesos, y se hace uso total de ella, considerando que esa cantidad se pagará en 36 mensualidades, el cliente al final pagará 13,100 pesos.

Comparativo de tarjetas de crédito

El sitio Rankia, especializado en temas del sector financiero, elaboró un par de listados en los que se jerarquizó a las tarjetas de crédito que presentan un menor y un mayor CAT en el 2017.

TARJETAS DE CRÉDITO CON EL CAT MÁS BAJO 2017

Institución

Nombre producto

Tasa de interés promedio

CAT sin IVA

Anualidad

Santander

Santander World Elite

6.31%

14.8%

$5,000

HSBC

HSBC Premier World Elite MasterCard

18.62%

20.3%

$4,999

Bancomer

Tarjeta BBVA Bancomer Platinum

17.25%

22.6%

$2,105

Banorte

Tarjeta de Crédito Banorte Platinum

14.98%

23.9%

$1,925

Scotiabank

Scotia Travel World Elite

19.49%

24.8%

$4,200

Banamex

Tarjeta de Crédito Deporteísmo Platinum

23.4%

31.0%

$2,200

TARJETAS DE CRÉDITO CON EL CAT MÁS ALTO 2017

Institución

Nombre producto

Tasa de interés promedio

CAT sin IVA

Anualidad

Bancomer

Tarjeta Club Privilegios Honda

75%

122.4%

$415

Banorte

Tarjeta de Crédito Banorte Básica

42.45%

94.6%

N/A

Banamex

Tarjeta de Crédito Soriana Privada Banamex

54.5%

85.9%

$300

HSBC

Tarjeta de Crédito HSBC Acceso

47%

81.3%

$240

Santander

Six Flags American Express

54.09%

78.2%

$650

Scotiabank

Scotia Básica Clásica

51.92%

66.3%

N/A

El CAT es un buen principio para comparar el costo real del financiamiento que ofrece cada una de las tarjetas de crédito. Hay que recordar que el CAT que ofrecen ambos listados de Rankia es el promedio.

Al acudir a la sucursal, es aconsejable, si se diera el caso de que el representante de la institución no lo hiciera, pedir que se haga el cálculo personalizado del CAT, sobre el que se debe considerar la capacidad de pago de cada uno, y así escoger la tarjeta de crédito más adecuada para cada cual.