La banca latinoamericana ve como una amenaza para los acuerdos comerciales la retórica proteccionista del presidente Donald Trump, dijeron hoy banqueros reunidos en la 51 asamblea anual de la Federación Latinoamericana de Bancos.

Ese tema específicamente fue tratado durante un panel sobre el financiamiento del comercio internacional y el Tratado de Libre Comercio de América del Norte que en la actualidad renegocian México, Estados Unidos, y Canadá.

“No podemos permitir que la retórica defina el comercio”, alertó Rubens Amaral, presidente del Banco Latinoamericano de Comercio Exterior ante el foro que reúne a más de 2,000 directivos de banca internacional de 54 países.

“Sin duda la retórica de gobiernos proteccionistas es una amenaza para la banca latinoamericana” añadió el ejecutivo al explicar que ésta provoca incertidumbre y afecta planes de empresas en países como Colombia y Perú, en donde se han postergado inversiones.

David Prodger, subdirector de la Oficina del Exterior de la Mancomunidad del Reino Unido, expuso en el panel que América Latina, en la actualidad, está “muy bien posicionada”, pero tiene la necesidad de aumentar su libre comercio a nivel mundial.

Tendencias proteccionistas

José Manuel López, presidente de la Federación Latinoamericana de Bancos, señaló también el aumento de “las tendencias proteccionistas” en Estados Unidos y “los efectos negativos del populismo”.

Algunos de sus efectos pudieran ser que esos “acuerdos de libre comercio se pretendan modificar” a futuro, añadió López, quien presentó un panorama optimista de la economía en la región con una banca que se encuentra, dijo, entre “las mejores del mundo”.

López explicó que para el 2018, se espera un aumento de 2.5% del Producto Interno Bruto (PIB) de la región, gracias a una mejora del comercio internacional y a la adopción de políticas internas macroeconómicas adecuadas.

“Los bancos centrales del mundo redujeron su tasas de referencia y se facilitó un mayor flujo de crédito hacia la economía”, agregó.

Indicó, no obstante, que esos niveles de crecimiento son insuficientes para lograr reducir el desempleo y mejorar el bienestar de la población, por lo que dijo que la región todavía enfrenta muchos retos de reformas estructurales.