Las historias de éxito de las inversiones de capital de riesgo (venture capital) son narraciones con ingredientes propios de la épica. Un inversionista, provisto de una mirada que ve el potencial donde nadie más lo ve, inyecta recursos en una empresa cuyo producto o servicio transformará la vida del planeta, y que al cabo de un tiempo relativamente corto, consigue que su inversión se multiplique en proporciones casi tan grandes como su genio. La lista de Forbes con estos prohombres —y notables mujeres también— se conoce con el nombre de Midas, el mitológico Rey que recibe en pago de un dios el don de convertir todo lo que tocase en oro.

La realidad es que las historias de un éxito como el descrito son las menos. Las más son inversiones fallidas en empresas que terminan por desaparecer, o que reportan márgenes muy bajos de ganancias. De ahí deriva la importancia de seguir las inversiones de aquellos cuyas gestas inversoras son cantadas en los medios especializados y conocidas por todo aquél que se incline por disponer de capitales para impulsar a estas prometedoras empresas. Son faros que guían a los menos visionarios, o inspiran a quienes están convencidos en que su genio puede desentrañar la incertidumbre de los mercados y así llevar a buen puerto las inversiones.

Para cada éxito masivo, como la inversión que hizo Sequoia Capital en WhatsApp —que llevó a Jim Goetz al Olimpo de los inversionistas de capital de riesgo—, hay muchas ofertas que no llevan a ninguna parte. La Kauffman Foundation ha invertido en empresas de capital riesgo durante más de 20 años. En el 2012, analizó los rendimientos y descubrió que, a la larga, las empresas en las que inyectaron recursos devolvieron 1.31 veces lo que se invirtió.

Las inversiones de capital de riesgo por lo común se hacen en empresas del sector de las nuevas tecnologías. Un fondo de inversión generalmente inyecta recursos en la empresa con el fin de acelerar su crecimiento. Con el capital aportado, se hacen también del control de una parte de la empresa. Además, la empresa de capital de riesgo contribuye con capacitación y gestión a la empresa emergente. Tras un periodo que va de los cinco a los diez años, el fondo vende su participación en la empresa a un precio que supera el monto de lo invertido. De esta forma, los fondos proveen financiamiento para empresas que buscan crecer, pero que no pueden acceder a los servicios dados por su tamaño o giro a, por ejemplo, los bancos, cuyo esquema es dar crédito a empresas grandes que dan en garantía activos que suelen superar en valor dos a uno el monto del préstamo.

Al respecto, Micah Rosenbloom, socio del fondo de capital de riesgo Founders Collective, deja claro que los inversionistas de riesgo están lejos de tener una visión romántica. “Como empresa de capital riesgo, no estamos en el negocio de financiar inventores o invenciones, estamos en el negocio de financiar compañías de rápido crecimiento", dijo Rosenbloom en una entrevista dada al sitio TechRepublic.

A continuación, presentamos las cinco primeras posiciones de los 100 inversionistas que jerarquizó Forbes. Como dato adicional, Peter Thiel —fundador de PayPal y primer inversionista externo de Facebook—, con la posición 12 del ranking de este año, invirtió en junio pasado 7 millones de dólares en la fintech mexicana ComparaGuru, plataforma que compara servicios financieros en México para ayudarles a sus usuarios a elegir cuál es el mejor.

1. Jim Goetz, de Sequoia Capital

Según el sitio Crunchbase.com, Goetz no ha hecho inversiones desde que Sequoia Capital inyectó en septiembre del año pasado 81 millones de dólares en Carbon, una empresa que promete revolucionar la impresión 3D. En enero, en una carta dirigida a los inversionistas, Goetz anunció que deja el cargo de líder de inversiones en Estados Unidos de Sequoia Capital. Un sólo logro le ha dado a Goetz la primera posición en este ranking en los últimos años. Goetz invirtió 60 millones de dólares en WhatsApp, que se transformaron en 3,000 millones de dólares en acciones de Facebook, luego de que la empresa de Mark Zuckerberg adquiriera la aplicación de mensajería.

2. Chris Sacca, de Lowercase Capital

Lowercase Capital, firma de la que es fundador y presidente Chris Sacca, aportó en febrero del 2017 un capital de 30 millones de dólares en Tala, plataforma de puntaje de crédito e informes a las instituciones de servicios financieros de países emergentes. Este asesor de la campaña de Barack Obama en el 2008, y firme detractor de Donald Trump, fue uno de los primeros y más grandes inversionistas de las empresas Twitter, Uber, Instagram, Docker, Lookout, Twilio y Kickstarter.

3. Peter Fenton, de Benchmark

Forbes destaca la inversión de Fenton en Docker, una startup que ahora vale 1,000 millones de dólares, cuando todavía se llamaba DotCloud en el 2011. Las últimas inversiones de Benchmark, firma de la que es uno de los cinco socios, incluyen a Bouyant, empresa formada por ex-ingenieros de Twitter enfocada en los servicios de nube, y a Cockroach Labs, proveedora de soluciones basadas en software de código abierto. Ambas inversiones significaron un desembolso de 37.5 millones de dólares.

4. Steve Anderson, de Baseline Ventures

Steve Anderson es uno de los referentes del capital de riesgo. Invirtió en Instagram, cuando aún era Burbn, una app semejante a Foursquare. Anderson fundó Baseline Ventures, según ha dicho, para ayudar a los emprendedores a construir y hacer crecer sus ideas en las empresas. Como en el caso de Instagram, se ha caracterizado por ayudar a las empresas en las que invierte a ser rentables tanto para los fundadores como para los inversores. Actualmente, sus inversiones se enfocan en el campo de la robótica y la inteligencia artificial a través de la reciente inversión en Dishcraft Robotics.

5. Brian Singerman, de Founders Fund

Singerman saltó desde el puesto 36 en el 2016 hasta el número 5 en la lista del 2017, gracias a la inversión de 300 millones de dólares que hizo en Stemcentrx, farmaceútica especializada en la investigación con células madre para el tratamiento del cáncer. Cuando la compañía farmacéutica AbbVie acordó comprar Stemcentrx en abril del 2016 por 10,200 millones de dólares, la inversión hecha por Singerman reportó a Founders Fund una ganancia de 1,400 millones de dólares, la más grande en la historia de la firma de capital de riesgo.