Si todo ocurre como lo planeado, en junio se cerraría la fusión de Interacciones con Banorte.

Hoy el proceso está en la cancha de las autoridades económicas y financieras.

Para Carlos Rojo, director general de Interacciones, si ello ocurre, más que acabarse, la historia de este grupo financiero, que data de 1992, se potenciará.

“La historia de Interacciones, con el nombre como tal, probablemente desaparecerá, pero arranca un nuevo ciclo y una oportunidad muy grande para aprovechar la infraestructura, la estructura de Banorte; su costo de fondeo, y permitir que Interacciones, o el equipo de Interacciones, se convierta hoy bajo la bandera de Banorte, en el gran aliado de las entidades federativas de este país”, indica.

En entrevista, quien ha realizado su carrera financiera a la par de la historia de este grupo añade: “En ningún momento estamos viendo como que estamos llegando al final del camino, sino todo lo contrario.

Hoy lo que estamos viendo es que nosotros veníamos en una autopista de cuatro carriles, y ahora nos vamos a sumar a una autopista de ocho carriles, y eso nos va a permitir ir más rápido (...) Estamos muy entusiasmados”.

Del último sitio, al octavo

Interacciones encontró su nicho de negocio en el financiamiento de infraestructura pública en estados y municipios. El éxito logrado en la atención de este sector se refleja en que hoy el banco (principal activo del grupo) se encuentre en el octavo lugar dentro del sistema bancario mexicano; un lugar después del llamado G7, que integran los siete bancos más grandes.

“Nos ha permitido que pasáramos de tener activos de 2,000 millones de pesos a poco más de 200,000 millones; nos ha permitido pasar de perder dinero en las épocas de las crisis a finales de los 90, a generar utilidades anuales cercanas a los 3,000 millones de pesos”, destaca.

El banquero recuerda, empero, que atender las necesidades financieras de estados y municipios no era el proyecto inicial del grupo, sino que fue a partir del 2000 cuando Carlos Hank González (ahora presidente de Banorte) llegó a la dirección general de Interacciones, que esto se potenció.

“A veces la gente piensa y trata de ligar quizás el pasado político de algunos familiares de nuestros accionistas con por qué decidimos meternos en el tema de gobierno o al tema de financiar infraestructura pública, y la verdad es que no tiene absolutamente nada que ver”, asegura.

Agrega: “En el 2000, Carlos Hank González es nombrado director general del grupo, y me acuerdo que nos junta a todo el equipo y nos dice: señores, se acabó la época de administrar la pobreza, hoy tenemos que enfocarnos de veras en hacer esto un grupo importante y un grupo grande (...) y en eso no, hemos convertido”.

En este sentido, señala que se aprovechó la experiencia que traían con su casa de Bolsa, de financiar los proyectos de infraestructura, para quedarse ahí. “Así empezó este proceso, fuimos al consejo, presentamos un plan y nos dijeron que adelante, aunque seguro pensaron que sería difícil”.

¿Crecer de forma orgánica o inorgánica?

Carlos Rojo detalla que Interacciones siempre buscaba cómo crecer, y había dos opciones: la vía orgánica, la cual se veía viable porque el negocio es bueno y tiene un gran potencial, o juntarse con otra institución.

“La otra era juntarnos con alguien que nos diera la capacidad de tener una mayor escala mucho más rápido y poder aprovechar la experiencia que hoy teníamos, de una manera que nos acortaba la curva, y esa fue la opción que nuestros accionistas vieron como la más viable y que nosotros, como equipo directivo, estábamos convencidos de que era la mejor”, refiere.

Destaca que, de concretarse la fusión, Banorte aprovechará la experiencia de Interacciones en financiar proyectos de infraestructura pública (algo que no le es del todo ajeno), mientras que Interacciones aprovechará el tamaño de Banorte.

Hasta ahora, sin obstáculos

El director de Interacciones afirma que, hasta ahora, ni la autoridad económica ni financiera han encontrado ningún obstáculo para que se concrete la fusión con Banorte, por lo que ésta, si no ocurre algo extraordinario, se estaría cerrando al finalizar el primer semestre de este año.

Menciona que ya se está trabajando, en ambas instituciones, para que el proceso de migración sea rápido. Además, comenta que aunque con la fusión sí habrá ciertas duplicidades en plazas laborales, se evaluarán todas las posibilidades.

“Lo que vamos a ofrecer a los clientes es el mismo servicio, con más productos, ahora en una plataforma más grande. No tiene que preocuparse absolutamente de nada”, enfatiza.

La especialización paga

En cuanto al legado que deja Interacciones en el sistema financiero mexicano, Carlos Rojo, quien estará en algún cargo directivo en Banorte, expresa que “la especialización y el enfoque pagan; que ser disciplinados en el análisis del riesgo, en el análisis del crédito; que participar con productos que van de acuerdo con el balance de una institución; que desarrollar equipos talentosos de gente (...) es lo que nos ha permitido ser tan exitosos”.

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