El jefe de grupo encargado de la supervisión de BFA-Bankia en el Banco de España desde septiembre del 2011 hasta abril del 2013, José Antonio Gracia, dijo que el problema de Bankia en el último trimestre del 2011 era la liquidez.

Así lo declaró Gracia, en calidad de testigo, en el juicio que investiga la salida a Bolsa de Bankia en julio del 2011, que se celebra en Madrid.

Señaló que Bankia ya perdía depósitos a principios del 2012 y que en el informe de seguimiento del 21 de marzo referido a las cuentas correspondientes al ejercicio del 2011 ya se concluía que BFA no era viable.

No obstante, el Banco de España consideró que el plan enviado por la entidad a la institución como adecuación al Real Decreto 2/2012, conocido como Guindos I, respondía a las exigencias de la regulación, aunque le requirió como condición aprobatoria medidas adicionales.

BFA-Bankia puso sobre la mesa unos 5,000 millones de euros de capital, a pesar de se pedían en torno a 2,000 millones más un buffer de capital que permitiese cubrir saneamientos pendientes.

“El plan era posible, aunque lo consideramos dudoso”, precisó Gracia, de ahí que le pidieran un ambicioso programa de desinversiones y la reorganización de la administración. “Había que adelgazar o desinvertir, tomar medidas más drásticas”.

Según ha explicado la intranquilidad se debía a la “época convulsa” que se vivió ese año, con una situación en los mercados “tremendamente dura” y por las dudas sobre la viabilidad de BFA.

Tras la realización de este informe, con el que el Banco de España pretendía “meter más presión” a Bankia sobre la reducción de balance o mejora de las estructuras, Gracia aseguró que no tuvo más noticias de la entidad hasta la presentación en PowerPoint del plan Rato II, el cual no tuvo tiempo de examinar por la inmediata dimisión de Rodrigo Rato.

Días después de la salida de Rato de la presidencia de la entidad, Gracia se reunió con el nuevo equipo de José Ignacio Goirigolzarri para “repasar las cuestiones que estaban sobre la mesa”, como la reconversión de preferentes del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria en acciones o cómo veían la cartera de empresas y particulares.

Cuestionado por el abogado Andrés Herzog en representación de la acusación popular Confederación Intersindical de Crédito  por un correo que su inspector José Antonio Casaus Lara le envió a finales del 2011 sobre una conversación con el interventor general de Bankia, Sergio Durá, Gracia ha pedido no contestar a lo que ha calificado como “chascarrillo y una charla de café”.