El crédito al consumo enfocado al sector popular de la población continúa con caídas pese a la reactivación económica que ha tenido el país en los primeros meses de este año, así lo demuestran los indicadores tanto de las sociedades financieras populares (Sofipos) como de las cooperativas de ahorro y préstamo (Socaps).

De acuerdo con cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) a abril pasado, en el sector de las Socaps el rubro de créditos al consumo registró un saldo de 76,541 millones de pesos, es decir una caída anual de 4.1% real, mientras para las Sofipos el saldo de su cartera en este segmento alcanzó 9,944 millones de pesos, es decir una disminución real anual de 20.3 por ciento.

La morosidad en ambos sectores respecto a la cartera de consumo ha mostrado diferencias según la figura, pues en el sector de las Sofipos, compuesto por 38 entidades en operación, este indicador fue, a abril pasado, de 11.86%, es decir, una disminución 5.62% respecto a lo registrado en el mismo periodo del 2020; mientras que en el sector de Socaps, su índice de morosidad en dicha cartera fue de 5.22%, lo que significó un incremento frente a 4.38% de un año antes.

La cartera de consumo en ambas figuras ha tenido un menor dinamismo respecto a otro tipo de financiamiento que otorgan estas instituciones, como pueden ser los créditos comerciales o los destinados a la vivienda.

“Es un tema de prudencia del mercado, tanto de la oferta como de la demanda.  Prudencia del lado de los clientes donde con el confinamiento, decidieron no pedir nuevos créditos y habla de la madurez que van teniendo los clientes. Por el lado de las Sofipos, prudencia para hacer un correcto análisis para poder dar el crédito de acuerdo cómo lo demanda el mercado”, detalló hace algunos días David Romero Morfín, presidente de la Asociación Mexicana de Sofipos (Amsofipo).

Tanto las Socaps como las Sofipos son instituciones financieras reguladas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y su objetivo es atender el sector popular de la economía, especialmente aquellas personas que no son atendidas por otro tipo de intermediarios como los bancos.

Ahorro se incrementa

En línea con lo que ha sucedido durante la pandemia, el ahorro en este tipo de entidades ha continuado con la dinámica de crecimiento. Para el sector de las Socaps, compuesto por 155 entidades en operación, el saldo de la captación tradicional fue de 159,660 millones de pesos al mes de abril, es decir, un crecimiento de 6.8% respecto a un año antes.

En las sofipos, el saldo de ahorro captado por estas instituciones registró a abril pasado un saldo de 22,759 millones de pesos, es decir, 4.4% más que en el mismo periodo del 2020; sin embargo, pese a dicho crecimiento, hubo una disminución anual real de 1.7% en los depósitos de exigibilidad inmediata.

Asimismo, en ambos sectores las utilidades tuvieron una dirección distinta. A abril pasado, el sector de las Socaps tuvo una utilidad neta de 657 millones de pesos, es decir, una disminución real anual de 32.3 por ciento.

A abril pasado, el sector de las sofipos registró pérdidas por 182 millones de pesos cuando en el mismo mes del 2020, éstas fueron del orden de 330 millones de pesos.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx