Hoy es usual que si un trabajador tiene su cuenta de nómina con determinado banco, sea éste el que le ofrezca diferentes tipos de crédito, sobre todo de nómina, y que sea éste el que le cobre en automático.

Con el proyecto de modificaciones a la regulación en la materia, que el Banco de México (Banxico) puso a consulta pública el lunes pasado, este organismo central busca que sea el cliente el que elija qué banco quiere que le dé los créditos de nómina y otros.

“Él es quien debe elegir quién le presta. La circular en un primer lugar lo que hace es darle al cliente la facultad de elegir qué créditos quiere pagar con su nómina y no la institución que le administra la cuenta”, explica Alan Elizondo, director general de asuntos del sistema financiero del Banxico.

Añade: “la circular faculta a los clientes y obliga a los bancos a que una vez que el cliente decide respaldar un crédito con el flujo de su nómina, esa prelación, ese pago quede hasta arriba de las prioridades de pago de esa cuenta de nómina”.

En entrevista, el directivo del Banxico destacó que no sólo son créditos de nómina los que el cliente puede elegir con otros bancos y respaldar con su cuenta de nómina en otro, sino que pueden ser financiamientos diversos, incluso automotriz e hipotecario. Eso sí, aclara que no se podrá atar a los pagos de los créditos más de 35% de los ingresos mensuales del cliente.

QUE EL CLIENTE DECIDA en DóNDE TENER SU CUENTA

Otro elemento trascendental que se contempla en el proyecto de cambios a las disposiciones es que el cliente pueda decidir en qué banco abre su cuenta de depósito, toda vez que hoy puntualiza Alan Elizondo, esa decisión está muy regida por el patrón.

“En el estudio (dado a conocer  hace un año) encontramos que algunos bancos obligan al patrón para darle el servicio de dispersión de nómina, a que disperse el recurso en cuentas que están abiertas en el mismo banco y esa obligación en el Banco de México nos parece discriminatoria. (Los bancos) te dicen: ‘yo te doy el servicio, pero si decides dispersar en cuentas de otros bancos, te cobro una comisión muy alta por transferir ese dinero’. Eso obstaculiza que los empleados abran cuentas en otros bancos”, enfatiza.

En este sentido, menciona que lo que esta circular también busca es que esos costos diferenciados desaparezcan. “Primero que no te prohíban que tú puedas abrir cuentas en otros bancos, y segundo, que si vas a dispersar en otro banco, pues que sea al mismo costo y en el mismo tiempo que dispersas en la misma institución”.

YA NO DEJARÁN DE PAGAR CRÉDITOS SI CAMBIAN SU CUENTA A OTRO BANCO

Un tercer elemento que motivó las modificaciones planteadas por el Banxico en este tema es que cuando una empresa cambiaba su nómina a otro banco con mejores condiciones, en automático se dejaban de pagar los créditos que los empleados tuvieran con el primer banco.

Lo que se busca en este tema, argumenta el directivo del Banxico, es que cuando un cliente se mueva de un banco a otro, desde el principio que recibe el crédito se obliga, a través de una domiciliación, a que cuando aparezca en otro banco, se domicilie el crédito original.

Elizondo refiere que, dado que se dejaban de pagar los créditos que los empleados tenían con el banco que se dejaba, la morosidad en créditos de nómina repuntó de forma importante en el 2016.

“Nos dimos cuenta de que la morosidad se origina no porque el cliente decida no pagar, sino más bien porque vimos que a veces las empresas se movían de un banco a otro (...) y el primero se quedaba sin fuente de pago”, refiere. Así, el funcionario destaca que lo que se busca con esta circular, principalmente, es primero que el cliente pueda recibir créditos de varios bancos; segundo, que pueda elegir su cuenta con mayor facilidad, y tercero, que los créditos que se saquen se honren a través de este mecanismo de domiciliación.

Éste es el segundo proyecto de cambios a la regulación que el Banxico pone a consulta pública, ello, como parte de su nueva política de transparencia adoptada semanas atrás. El referente al activo de nómina estará abierto a comentarios hasta el 30 de abril y el directivo del banco central espera que haya buena respuesta por parte de las entidades relacionadas.

eduardo.juarez@eleconomista.mx