El primer semestre del año fue complicado para el sector de las uniones de crédito, integrado por 83 entidades, en materia de colocación de financiamiento, así como en su utilidad, misma que registró una caída de más de 88% respecto al mismo periodo del 2019.

De acuerdo la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), a junio pasado el saldo de su cartera de crédito total fue de 46,061 millones de pesos, es decir, una disminución real de 12.8% respecto al mismo periodo del 2019.

“La reducción se explica, principalmente, por los créditos con garantías no inmobiliarias”, dijo la CNBV.

La mayor caída dentro de su cartera de crédito se registró en los financiamientos documentados con otras garantías (diferentes a las inmobiliarias), ya que el saldo en este rubro se ubicó a junio pasado en 23,207 millones de pesos, una caída anual de 18.3 por ciento.

Respecto a su índice de morosidad (Imor), se ubicó en 4.63%, es decir un aumento de más de un punto porcentual respecto al que registró a junio del 2019.

El Imor más elevado lo arrojaron los créditos documentados con garantía inmobiliaria, que a junio pasado fue de 9.81 por ciento.

En materia de captación, la CNBV apuntó que el sector tuvo una disminución en sus tres fuentes de fondeo, ya que el monto total captado al sexto mes del 2020 fue de 48,148 millones de pesos, es decir una reducción de más de 10%a tasa anual.

Estas entidades, especializadas en el financiamiento en el ramo agropecuario, sólo pueden recibir fondeo por parte de los bancos, de sus socios, así como de otros organismos.

En general, la utilidad neta del sector a junio pasado fue de 58 millones de pesos, es decir una caída de más de 88% respecto al mismo periodo del 2019, cuando arrojó una ganancia de 479 millones de pesos.

Según la CNBV, dicha reducción en su utilidad se debió a la caída de otros ingresos de la operación, así como en los ingresos por intereses que cobran estas instituciones.

La Comisión explicó que, en la actualidad, Unión de Crédito Progreso, una de las entidades más grandes del sector, se encuentra en un proceso de transferencia de activos y pasivos al banco Bankaool.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx